Un predio ubicado en el Monumento Natural Yagul, en Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, se convirtió en escenario de irregularidades ambientales. Durante inspecciones realizadas los días 23 y 24 de octubre, se constató la construcción de una barda perimetral y una casa de descanso dentro del polígono del área protegida, sin contar con los permisos correspondientes.
En palabras de la dependencia federal, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA):
“Durante visitas de inspección efectuadas los días 23 y 24 de octubre, personal de la Profepa constató la construcción de una barda perimetral y una casa de descanso o villa dentro del polígono del área protegida, sin contar con la autorización emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisito indispensable para realizar obras dentro de una ANP.”
CLASIFICACIÓN Y MEDIDAS
El área inspeccionada abarca 2.6 hectáreas, de las cuales 2.2 hectáreas se encuentran dentro del Monumento Natural.
La falta de autorización derivó en la imposición de clausura temporal total a las obras, “con el objetivo de prevenir daños adicionales a los ecosistemas y garantizar el cumplimiento de la normatividad ambiental”, según indicó PROFEPA.
RIESGO AMBIENTAL Y PATRIMONIAL
Expertos señalan que la construcción de barda perimetral y villa no solo infringe la ley, sino que pone en riesgo el equilibrio ecológico y el valor histórico del sitio.
Yagul es considerado patrimonio cultural y natural de México. Un legado arqueológico que data de la época zapoteca y que requiere protección estricta.
VIGILANCIA Y PROCEDIMIENTOS
La dependencia federal reiteró su compromiso de supervisar que no se realicen más construcciones ilegales:
“La Procuraduría continuará con el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las sanciones que resulten aplicables y reiteró su compromiso de vigilar que no se realicen construcciones ilegales dentro de las Áreas Naturales Protegidas.”
Este caso abre la discusión sobre la vigilancia efectiva de las Áreas Naturales Protegidas. Así como la necesidad de sanciones ejemplares para quienes ponen en riesgo ecosistemas y patrimonio cultural.







































