Mientras Oaxaca presenta un leve descenso de casos nuevos de hepatitis A en lo que va del año, no sucede así en los tipos B y C, donde el sexo masculino tiene mayor incidencia.
En este 2025, hasta la semana epidemiológica 28, la Secretaría de Salud federal informó de 93 casos de hepatitis A en la entidad oaxaqueña, a diferencia de los 102 de 2024 en el mismo periodo.
La hepatitis A que se transmite a través de contacto con objetos, bebidas, agua o alimentos contaminados con heces de una persona infectada, ubicó al estado en el octavo lugar de los estados con mayor número de casos.
En el caso de la hepatitis B, la entidad acumula 20 casos nuevos en este año, mientras que en 2024 contabilizaba 19 en el mismo periodo. Del total, 17 fueron en hombres y tres en mujeres.
En el marco del Día Mundial Contra la Hepatitis, la entidad se ubica en el décimo segundo lugar en esta enfermedad que “se contrae vía sanguínea, al contacto con fluidos de una persona infectada, vía sexual o de madres a hijos en el parto”.
De la hepatitis B, los síntomas pueden ser de leves a graves. “Si una persona se infecta al nacer o durante la primera infancia, es más probable que presente una infección crónica, lo que puede causar cirrosis o incluso cáncer de hígado”.
En la hepatitis C, Oaxaca acumula 38 casos en este 2025, a diferencia de los 28 de 2024, con un décimo quinto lugar de los estados con mayor incidencia; 23 fueron en hombres y 15 en mujeres.
La Secretaría de Salud federal señala que el tipo C se transmite a través de la sangre, puede ser por vía sexual, al compartir cualquier inyección o a través de procedimientos médicos realizados de manera insegura.
“En los casos más graves, deriva en cirrosis y cáncer de hígado, que son las causas principales de muerte por esta enfermedad. De detectarse a tiempo, esta afección es curable con tratamiento”.





































