Trabajadores de la educación de la región del Istmo acordaron la toma de la refinería de Pemex en Salina Cruz a partir del 18 de marzo, como parte de su paro de labores de 72 horas en más de 10 mil escuelas públicas de educación básica.
Esta protesta se suma a la toma de la caseta de cobro de la supercarretera Barranca Larga – Ventanilla por profesores de la Costa, así como a los bloqueos en oficinas de Gobierno y empresas transnacionales en las diferentes regiones del Estado.
El 18 de marzo, miles de integrantes de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), iniciarán una jornada de protestas para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE y de la reforma educativa Peña-AMLO.
El 20% de cada sección afiliada a la CNTE se concentrará en la capital del país, donde realizarán una marcha a partir de las 9:00 horas del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México, para finalizar con un plantón por tres días.
El resto de trabajadores de la educación realizará toma de oficinas, tiendas comerciales y casetas de peaje de manera paralela, en la exigencia también de una mesa de negociación con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
Además de las demandas centrales, la Sección 22 y la CNTE exigen un incremento salarial y el reconocimiento del Plan para la Transformación de la Educación en Oaxaca (PTEO) en la nueva Ley estatal de educación.
También demandan el reconocimiento de la Dirección General de los Pueblos Originarios, dotación de uniformes, útiles, calzado, materiales didácticos y desayunos escolares para alumnos de todos los niveles educativos, así como la construcción, rehabilitación, mantenimiento y equipamiento en las escuelas, albergues, comedores escolares e internados de educación básica y escuelas normales.
Entre otras peticiones, se encuentra la solución a las incidencias administrativas, laborales y económicas desde el 2014 a la fecha, además de la recuperación de las plazas congeladas por jubilación, defunción y renuncias en todos los niveles educativos, entre otras demandas.
Por este paro de labores de más de 80 mil trabajadores de la educación, más de 800 mil estudiantes de educación básica serán afectados a partir de este miércoles, para retornar a las aulas el 23 de marzo.





































