CORO, en terapia intensiva
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Especiales

CORO, en terapia intensiva

Oaxaca en la indefensión en la lucha contra el cáncer; se quejan paciente de atención tardía; en riesgo su acreditación


CORO, en terapia intensiva | El Imparcial de Oaxaca
Fotos: Yadira Sosa / En medio del deterioro y abandono, el Centro de Oncología y Radioterapia de Oaxaca cumple 28 años de existencia en este 2023

Lo que prometió ser un espacio óptimo en apoyo a mujeres y hombres con cáncer, se convirtió en un inmueble que en los últimos años presentó recorte de personal, desatención gubernamental y tardía atención en pacientes que luchan contra el cáncer a contrarreloj.

El Centro de Oncología y Radioterapia de Oaxaca (CORO) cumplirá 28 años de existencia en este 2023, en medio de un deterioro que a simple vista también se observa en la fachada del inmueble.

Ubicado en la colonia Estrella de la ciudad de Oaxaca, las paredes lucen descuidadas; el Centro ni siquiera tiene el nombre o las siglas que lo distingan como una institución en la fachada color melón, donde son canalizados pacientes con algún tipo de cáncer, sobre todo en etapas avanzadas.

Atrás quedó aquel organismo que gobiernos anteriores presumían como un espacio con equipos de alta tecnología y que posicionaban a la entidad como la mejor en el sur sureste, en la atención del cáncer en hombres y mujeres.

 

Sufre CORO caída por pandemia y falta de renovación de contratos

 

La situación en el CORO se agudizó en septiembre de 2021, cuando varios de los profesionales en atención a pacientes con cáncer ya no renovaron contrato, dejando en la indefensión a las y los usuarios.

En ese año, cuando el Gobierno del Estado ya no renovó contratos de más de 200 trabajadores eventuales del sector salud, entre médicos especialistas, generales y enfermeras, en el CORO también ya no hubo más contratos a los físicos y técnicos indispensables en la operación de los equipos.

A partir de esa fecha la atención empeoró porque no se contaba con el suficiente personal para la atención de los pacientes. Incluso los entonces directivos tuvieron que realizar contratos solo de los físicos, pero sin contar con el apoyo gubernamental.

El deterioro del CORO por la falta de físicos y técnicos se sumó al tardío diagnóstico de los pacientes como consecuencia de la pandemia por Covid-19, pero se agudizó porque la ausencia de este personal retrasaba la atención a los usuarios, la mayoría con cáncer de mama.

La salida de los físicos y técnicos también mantiene en riesgo las acreditaciones en la atención a esta neoplasia y de cáncer cervicouterino, porque la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear establece que el organismo debe contar con el personal y los perfiles adecuados para operar equipos como el acelerador lineal que tiene el mismo Centro.

De perder las licencias el CORO, instituciones como el IMSS, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) y el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO) no tendrían un espacio para canalizar a sus pacientes con cáncer que requiriesen radioterapia, obligándolos a enviarlos a otras instancias fuera del estado.

 

CORO cuenta desde 2016 con un acelerador lineal con tecnología de punta

 

Buena atención, pero tardía

 

En las instalaciones del CORO, pacientes de las diferentes regiones del estado coincidieron en que la atención y el trato es bueno en este Centro, pero hay una tardía atención que les genera constante incertidumbre.

Del Istmo de Tehuantepec, una de las usuarias que prefirió omitir su nombre, afirmó que desde agosto de 2022 terminó sus quimioterapias por un tumor que le detectaron hace poco más de un año.

Personal del organismo tendría que notificarle la fecha para iniciar el proceso de radiaciones que se contemplaba en septiembre de ese mismo año, pero no hubo avisos ni llamadas.

Hablé y me dijeron que no había citas todavía y tenía que esperar, que ellos me avisaban, pero no lo hicieron. Tuve que venir en diciembre para saber cuándo me darían fecha y me dijeron que no me habían hablado porque había problemas administrativos”, expuso una de las usuarias.

Hasta este 19 de enero, la mujer de avanzada edad fue citada para una valoración, pero no para la programación de radioterapias. “Estamos angustiados porque no sabemos si ya me darán fecha para las radiaciones y porque sigo con el problema; me da miedo que esto avance y se complique”, lamentó.

En 2016, el Gobierno en turno presumió que Oaxaca era la segunda entidad del país en contar con un Centro de Oncología y Radioterapia equipado con un acelerador lineal con tecnología de punta, cuya inversión fue de más de 100 millones de pesos.

En ese año, se aseguró que por medio de este dispositivo de radioterapia se podría brindar hasta 3 mil atenciones a pacientes con neoplasias malignas, en dos turnos diarios y que podría ampliarse hasta los fines de semana.

Sin embargo, las decisiones gubernamentales en los últimos años, no solo en la negativa a renovar contrato a personal eventual especializado en el manejo de este equipo y otros más, sino también en la destitución como director del oncólogo radioterapeuta, Kennet Ramírez, mantiene en constante desestabilización a este Centro.

 

Tardío inicio de tratamientos

 

A la fecha, la constante es el inicio tardío de tratamientos a pacientes con cáncer, la mayoría en etapas avanzadas por falta de un diagnóstico oportuno en el primer nivel de atención, tanto en quienes sí cuentan con seguridad social como en aquellos que no.

Así también, desde hace un año en este Centro no se realizan cirugías por la negativa de los especialistas por supuesta falta de presupuesto e insumos para ello, generando señalamientos entre los mismos trabajadores y el envío de pacientes a otras unidades.

Este Centro cuenta con una plantilla de poco más de 50 trabajadores, entre personal administrativos y especialistas como oncólogos médicos, cirujanos, radioterapeutas, trabajo social y técnicos en radioterapia. Estos últimos sin techo presupuestal para su contratación.

 

Pese a contar con el mejor equipo médico, ante la falta de especialistas, están en riesgo las acreditaciones

 

Relacionadas: