El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, afirmó este martes que la orden de aprehensión contra Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco, sigue vigente y su localización es prioridad tanto para autoridades nacionales como internacionales.
Esta confirmación desmiente las especulaciones que circularon tras la obtención de un amparo parcial por parte del exfuncionario en abril de 2025, el cual fue otorgado por el Juzgado Décimo Segundo de Distrito en Baja California, y que generó confusión sobre el estatus legal de su captura.
¿DE QUÉ SE LE ACUSA A HERNÁN BERMÚDEZ?
Bermúdez Requena, conocido como el “Comandante H”, está presuntamente vinculado a organizaciones criminales como La Barredora y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La orden de aprehensión incluye cargos graves como:
Asociación delictuosa
Secuestro
Otros delitos federales aún bajo investigación
“La orden de aprehensión está vigente”, reiteró García Harfuch durante la presentación de resultados de la “Operación Liberación” en el Estado de México, donde se combaten extorsiones y secuestros exprés ligados a La Nueva Familia Michoacana (LNFM).
¿CUÁL ES LA SITUACIÓN LEGAL ACTUAL DEL EXFUNCIONARIO?
El amparo obtenido por Bermúdez en abril no anula la orden de captura. Según García Harfuch, la suspensión judicial no obliga a que el exfuncionario esté presente, ni frena el cumplimiento del mandamiento judicial. Tampoco impide su búsqueda activa, que ya se extiende a nivel internacional.
Incluso, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la declaración:
“Las investigaciones llegarán hasta donde tope”, en alusión a posibles vínculos políticos que aún no han sido plenamente esclarecidos.
EL SILENCIO DE SUS ALIADOS POLÍTICOS
A pesar de las acusaciones, Carlos Manuel Merino, actual gobernador de Tabasco, defendió haber mantenido a Bermúdez en su gabinete, a pesar de los señalamientos públicos. Tanto Merino como Adán Augusto López Hernández, exgobernador y actual figura cercana al oficialismo, han evitado profundizar en sus vínculos con el exjefe de seguridad.
En contraste, la SSPC y la Fiscalía General de la República (FGR) han reiterado su colaboración para dar con el paradero del exfuncionario, considerado un objetivo prioritario dentro de investigaciones sobre infiltración criminal en las instituciones estatales.
¿EXTRADICIÓN A LA VISTA?
García Harfuch también aclaró que Gerardo Bermúdez Arreola, cuyo nombre se ha confundido con el de Hernán Bermúdez en redes y medios, no tiene relación alguna con este caso ni enfrenta orden de extradición. El foco se mantiene exclusivamente sobre Hernán Bermúdez Requena.
UNA PRUEBA DE FUEGO PARA EL GABINETE DE SEGURIDAD
El caso Bermúdez se ha convertido en un termómetro político y judicial. La insistencia del gobierno federal en sostener la orden de captura, incluso ante una suspensión judicial, representa un esfuerzo por mostrar mano firme frente al crimen organizado y la corrupción institucional.
Pero también deja en evidencia los vínculos políticos incómodos entre funcionarios de alto nivel y estructuras criminales. Si la promesa es llegar “hasta donde tope”, como ha dicho Sheinbaum, el desenlace del caso Bermúdez marcará un precedente clave en la narrativa de justicia del nuevo sexenio.











































