Ciudad de México.— Las movilizaciones del magisterio oaxaqueño de la Sección 22 del SNTE volvieron a encender la tensión política y social en el corazón del país.
Durante su manifestación en inmediaciones de Plaza de la Constitución, maestros intentaron romper las vallas metálicas que bloqueaban el acceso a los alrededores de Palacio Nacional, lo que provocó conatos de enfrentamiento con elementos de seguridad.
El hecho ocurrió en el marco de las protestas por la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y el rechazo a la Reforma Educativa, demandas históricas del movimiento magisterial disidente.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó con una crítica directa al grupo sindical, cuestionando el uso de la fuerza en un contexto donde, aseguró, “hay canales abiertos de diálogo”.
“NO HAY NECESIDAD DE VIOLENCIA”: SHEINBAUM RESPONDE
Durante su conferencia matutina, la presidenta expresó su desconcierto ante los hechos ocurridos en el Zócalo:
“No se entiende, como si hay una mesa de diálogo, se está trabajando en Oaxaca, en Chiapas, en Guerrero, otros estados, quieren utilizar la violencia para llegar a Palacio Nacional.”
Sheinbaum insistió en que las demandas del magisterio están siendo atendidas, destacando los avances en temas sensibles como las pensiones, la carrera magisterial y la Reforma Educativa.
“Se ha atendido muchísimas de las demandas que tienen, se ha planteado el caso de la Ley del ISSSTE que ellos piden derogar… pero el recurso no está disponible para hacer esta derogación. Por eso se creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar”, señaló.
La mandataria también defendió el proceso de consulta que su gobierno impulsa para definir los criterios de evaluación docente:
“No va a haber ninguna imposición. Vamos a discutir con la base de los maestros, escuela por escuela, para ver qué quieren los maestros y maestras.”
UNA RELACIÓN TENSADA POR LA DESCONFIANZA
Integrantes de la Sección 22 argumentan que las mesas de diálogo “no han dado resultados concretos”, y que los acuerdos alcanzados en administraciones anteriores han sido incumplidos o aplazados.
La protesta en la capital forma parte de una jornada nacional de movilizaciones en la que participan docentes de Oaxaca, Chiapas y Guerrero, quienes denuncian que el gobierno federal “simula diálogo mientras mantiene intactas las reformas neoliberales”.
Aunque la Presidencia insiste en que “hay voluntad política”, las bases magisteriales perciben un distanciamiento creciente entre el discurso oficial y la realidad en las aulas.
EL FONDO POLÍTICO DEL CONFLICTO
La confrontación reaviva una vieja herida entre el Estado y el magisterio disidente. Cuya fuerza histórica ha marcado episodios clave en la vida política del país.
Para analistas, las declaraciones de Sheinbaum buscan reforzar una narrativa de gobernabilidad en medio de la tensión. Pero, podrían polarizar aún más la relación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
“Estuvieran cerradas las mesas, nos estuviéramos cerrando al diálogo, pues entonces… pero nunca justificamos la violencia”, subrayó Sheinbaum, dejando entrever que el gobierno no modificará su postura ante la presión callejera.
ENTRE EL DIÁLOGO Y LA CALLE
La Sección 22 mantiene su plantón y advierte que continuará las protestas si no hay respuesta inmediata a su pliego petitorio.
En Oaxaca, el retorno a clases sigue irregular, mientras los docentes insisten en que “solo la presión social hace que el gobierno escuche”.











































