El Congreso de Sinaloa finalmente resolvió el relevo temporal en la gubernatura y designó a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina, luego de que Rubén Rocha Moya solicitara por segunda ocasión licencia por tiempo indefinido.
La decisión fue tomada este martes 25 de agosto, después de que la sesión extraordinaria programada un día antes fuera aplazada sin concretar la votación.
El dictamen obtuvo 31 votos a favor y seis en contra, sin abstenciones. A la sesión acudieron 36 de los 40 integrantes del Congreso estatal.
Domínguez Nava permanecerá al frente del Poder Ejecutivo de Sinaloa hasta octubre de 2027, cuando concluya el actual periodo constitucional.
“SINALOA NECESITA CERTEZAS”
Tras ser designada, la nueva gobernadora interina ofreció un mensaje en el que reconoció el momento de tensión que atraviesa la entidad y llamó a recuperar la confianza en las instituciones.
“Asumo esta responsabilidad con serenidad, con firmeza y con un profundo sentido del deber público”, expresó.
Domínguez agregó que Sinaloa necesita “instituciones fuertes, un gobierno presente y una sociedad que pueda recuperar la tranquilidad y la confianza”.
El mensaje coloca la seguridad y la recuperación de la confianza ciudadana entre los principales desafíos de la nueva administración, en un estado que enfrenta una prolongada crisis de violencia.
OPOSICIÓN CUESTIONA EL RELEVO
Aunque la mayoría legislativa respaldó la propuesta, las bancadas de oposición expresaron reservas sobre el proceso y advirtieron que el cambio de gobernadora no debe cerrar el debate sobre la administración de Rocha Moya.
La priista Irma Moreno Ovalles sostuvo que todavía deben analizarse las posibles responsabilidades políticas derivadas del gobierno saliente. Su posición fue acompañada por su voto en contra.
Desde Movimiento Ciudadano, Elizabeth Montoya Ojeda señaló que las instituciones deben recuperar la confianza de los ciudadanos y cuestionó la forma en que el Congreso estaba conduciendo la decisión.
El PAN también votó en contra. El diputado Jorge Antonio González Flores planteó que el cambio de titular del Ejecutivo no debe reducirse a una disputa entre grupos políticos, mientras persisten problemas de seguridad y otras necesidades sociales.
También pidió respeto a la división de poderes, los organismos autónomos y las obligaciones de transparencia.
MORENA Y ALIADOS DEFIENDEN LA DESIGNACIÓN
Los legisladores que respaldaron a Domínguez Nava destacaron principalmente su experiencia política y administrativa.
Aideé Corrales Corrales sostuvo que el cambio debe garantizar la continuidad de los programas y servicios públicos. Otros legisladores, entre ellos Juana Minerva Vázquez González, Ambrocio Chávez y Holincer Castro Marañón, defendieron el perfil de la nueva gobernadora y su conocimiento de las instituciones estatales.
Uno de los argumentos centrales fue que su experiencia legislativa y su capacidad de diálogo podrían ayudar a enfrentar los problemas de seguridad, economía y empleo que enfrenta Sinaloa.
UN GOBIERNO INTERINO EN MEDIO DE LA CRISIS
El relevo ocurre después de una etapa marcada por movimientos en el Poder Ejecutivo estatal. Rocha Moya había regresado previamente a la gubernatura y posteriormente solicitó nuevamente licencia por tiempo indefinido.
Ahora, Domínguez Nava recibe la responsabilidad de conducir el estado durante el resto del actual periodo constitucional.
El reto, sin embargo, no será únicamente administrativo. La nueva gobernadora deberá enfrentar una entidad donde la seguridad se mantiene como una de las principales preocupaciones ciudadanas y donde la oposición ya anticipó que mantendrá vigilancia sobre las decisiones del nuevo gobierno.
El Congreso cerró así un episodio de incertidumbre política, pero abrió otro: la nueva administración tendrá que demostrar si el cambio de rostro en el Ejecutivo puede traducirse en mayor estabilidad, seguridad y confianza institucional para los sinaloenses.











































