Con 16 años de edad, Carlos Dylan Facio Ortiz hizo historia en el boxeo profesional al ser uno de los más jóvenes en debutar, con ello, comienza a labrar legado dentro de esta disciplina.
El joven deportista dijo que nació el 2 de octubre de 2009, en la ciudad de Oaxaca, estado que orgullosamente representa dentro y fuera del ring.
Fue a los 10 años de edad, cuando se inició impulsado por la pasión, la disciplina y el deseo de alcanzar los más altos niveles de este deporte.
“A lo largo de seis años de trayectoria, he construido una sólida carrera amateur, participando en torneos municipales, estatales, regionales y nacionales, enfrentando a los mejores boxeadores de diferentes estados de la república y representando con orgullo al estado de Oaxaca en múltiples competencias”.
Sin embargo, reconoce que todo es gracias al trabajo constante, la disciplina y el sacrificio diario, declaró que hace unas semanas dio un paso histórico en su carrera, debutar como boxeador profesional en la emblemática Arena Coliseo de la Ciudad de México, una de las catedrales del boxeo mexicano.
“Mi debut y victoria se llevó a cabo de la mano del reconocido equipo Güerito de Tepito y bajo la promotora Astur Boxing, organización de la que actualmente formo parte”.
“Con esa victoria escribí una página importante para el boxeo de mi estado, al convertirme en el primer boxeador oaxaqueño en debutar profesionalmente a los 16 años de edad, un logro que representa un orgullo para mí, para mi familia y para Oaxaca”.
Agregó que hoy continúa con su preparación con la misma determinación con la que inició este camino. Anunció que su segunda pelea profesional está programada para el 5 de septiembre de 2026 en la Ciudad de México, “compromiso para el que trabajo intensamente con el objetivo de seguir consolidando mi carrera y demostrar que el talento oaxaqueño puede competir al más alto nivel del boxeo profesional”.
Dijo que su meta es convertirse en un referente del boxeo mexicano y llevar el nombre de Oaxaca a los escenarios más importantes del mundo. “Cada entrenamiento, cada pelea y cada sacrificio forman parte del sueño que persigo”.












































