La euforia por la victoria de la Selección Mexicana sobre Ecuador en la Copa del Mundo 2026 terminó convertida en una de las celebraciones más trágicas registradas en la Ciudad de México. Las necropsias practicadas a las cuatro personas fallecidas durante los festejos en Paseo de la Reforma confirmaron que tres murieron por asfixia y una más por traumatismo múltiple, consecuencia de la estampida ocurrida entre miles de asistentes.
Las víctimas quedaron atrapadas en distintos puntos de la concentración masiva que reunió a más de 1.4 millones de aficionados en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, donde el entusiasmo colectivo derivó en momentos de pánico.
EMILIN MURIÓ ATRAPADA ENTRE LA MULTITUD
La víctima identificada como Emilin Yumith Téllez González, de 48 años, perdió la vida a consecuencia de un traumatismo múltiple provocado por el aplastamiento durante la estampida registrada en el cruce de Paseo de la Reforma y Río Neva.
La mujer había acudido a los festejos acompañada de su sobrino. Ambos celebraban el triunfo del Tricolor cuando, alrededor de las 22:40 horas, comenzaron los empujones que desencadenaron el caos.
El joven logró salir de la aglomeración, pero al notar la ausencia de su tía regresó desesperadamente para buscarla.
“Alcancé a salir y buscaba a mi tía que usa bastón; después de unos minutos vi que estaba debajo de todos y pedí ayuda”, relató posteriormente a las autoridades.
Paramédicos lograron rescatarla y trasladarla de emergencia al Hospital General Balbuena, donde falleció minutos después pese a los esfuerzos médicos. Su muerte quedó registrada oficialmente a las 00:02 horas.
TRES PERSONAS MURIERON POR ASFIXIA
Las investigaciones también confirmaron que Joshami Irais Robles Cortázar, de 19 años, y Leonardo Ruiz Manjarrez, de 44 años, fallecieron por asfixia luego de quedar prensados entre la multitud durante la estampida.
Una cuarta víctima, identificada como Alejandro, originario de Huixquilucan, Estado de México, murió por asfixia por sofocación en su modalidad de obstrucción de vías respiratorias por contenido gástrico, de acuerdo con los resultados de la necropsia.
Los cuerpos de las cuatro víctimas ya fueron entregados a sus familiares para su velación y sepultura.
LA ESTAMPIDA ABRE EL DEBATE SOBRE LA SEGURIDAD
La tragedia ha reavivado el cuestionamiento sobre las condiciones de seguridad implementadas durante concentraciones masivas en la capital del país.
Aunque las celebraciones por triunfos deportivos suelen reunir a cientos de miles de personas en Paseo de la Reforma, especialistas en gestión de riesgos advierten que eventos de esta magnitud requieren protocolos estrictos de control de aforo, rutas de evacuación claramente definidas, monitoreo permanente y una respuesta médica suficiente para atender emergencias.
La magnitud de la convocatoria —estimada en más de 1.4 millones de personas— ha puesto bajo escrutinio la planeación operativa y la capacidad institucional para prevenir situaciones de aplastamiento como la ocurrida esa noche.
INVESTIGACIONES CONTINÚAN
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para reconstruir la mecánica de los hechos y determinar si existieron omisiones o responsabilidades que contribuyeran a la tragedia.
Mientras tanto, familiares y sobrevivientes buscan respuestas sobre una celebración que terminó convertida en una noche de luto para cuatro familias y en un llamado de atención sobre los riesgos que implican las concentraciones masivas sin controles suficientes.











































