Lo que comenzó como una noche de euforia por la clasificación de la Selección Mexicana a los octavos de final del Mundial 2026 terminó marcado por una tragedia. Tres personas perdieron la vida por asfixia durante las concentraciones masivas registradas en distintos puntos de la Ciudad de México. Esto lo confirmó la Secretaría de Salud capitalina.
Las víctimas fueron identificadas como un hombre de 44 años, una joven de 19 y una mujer de 48 años. Los tres casos ocurrieron durante la madrugada del 1 de julio, en medio de las celebraciones que reunieron a cientos de miles de aficionados en calles y plazas del centro de la capital.
OPERATIVOS DE EMERGENCIA NO LOGRARON SALVARLES LA VIDA
Los primeros reportes movilizaron a cuerpos de emergencia hacia el cruce de las calles Hamburgo y Lancaster, en la alcaldía Cuauhtémoc. Donde dos personas fueron encontradas inconscientes.
Al lugar acudieron paramédicos, bomberos, elementos de Protección Civil, personal de la Secretaría de Gobierno y policías preventivos, quienes realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar y brindaron atención prehospitalaria antes del traslado a un hospital.
Pese a los esfuerzos médicos, ambas personas fallecieron. Horas después, la Secretaría de Salud informó sobre una tercera víctima: una mujer de 48 años localizada inconsciente en la calle Berna, en la colonia Juárez. También recibió atención de emergencia y fue trasladada a un hospital, donde se confirmó su fallecimiento.
De acuerdo con el Puesto de Mando del Sector Salud, las tres muertes fueron consecuencia de asfixia.
AUTORIDADES ABREN INVESTIGACIÓN
El Gobierno de la Ciudad de México informó que inició las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los decesos durante las concentraciones multitudinarias.
Además, señaló que mantiene comunicación con los familiares de las víctimas y que brindará acompañamiento institucional y apoyo durante el proceso.
CLARA BRUGADA LLAMA A REVISAR LAS CONDICIONES DE LOS FESTEJOS
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, expresó sus condolencias a las familias afectadas. Además, aseguró que los servicios de emergencia actuaron de manera inmediata tras recibir los reportes.
La mandataria capitalina indicó que se activaron los protocolos de atención médica establecidos para este tipo de eventos; sin embargo, reconoció que no fue posible evitar los fallecimientos. También hizo un llamado a que las celebraciones públicas se desarrollen con responsabilidad, cuidado y respeto hacia los demás asistentes.
MULTITUDES REBASARON LA CAPACIDAD DE LAS PRINCIPALES VIALIDADES
La victoria de México por 2-0 sobre Ecuador provocó una movilización sin precedentes en la capital del país. El Zócalo, Paseo de la Reforma, el Ángel de la Independencia, el Monumento a la Revolución y otras vialidades emblemáticas quedaron completamente saturadas por miles de aficionados que salieron a celebrar el resultado.
De acuerdo con reportes oficiales, antes incluso de concluir el encuentro ya había más de un millón de personas concentradas en las calles. Cuando cesó la lluvia al finalizar el partido, la afluencia aumentó considerablemente, complicando la movilidad y elevando los riesgos propios de una concentración de esa magnitud.
LA TRAGEDIA ABRE EL DEBATE SOBRE LA SEGURIDAD EN EVENTOS MASIVOS
Más allá del triunfo deportivo, los fallecimientos vuelven a colocar en el centro de la discusión la capacidad de las autoridades para prevenir riesgos en eventos multitudinarios. Aunque el despliegue de servicios de emergencia respondió una vez registrados los incidentes, será la investigación la que determine si existieron factores relacionados con la planeación, el control de aforos, la movilidad o las condiciones del entorno que pudieron influir en esta tragedia.
El resultado deportivo quedó opacado por tres pérdidas humanas que recuerdan que la organización y la prevención son elementos tan importantes como la celebración misma cuando cientos de miles de personas ocupan el espacio público.












































