El decreto establece que el Fondo de Pensiones para el Bienestar será administrado por el Banco de México, con la colaboración de un Comité Técnico integrado por diversas instituciones y dependencias gubernamentales clave.
Este comité será responsable de establecer las reglas operativas, asegurar el ahorro sostenido y garantizar rendimientos futuros. Además, se abrirá una ventanilla de orientación para los trabajadores a mediados de mayo, y para finales de junio se realizará la transferencia de recursos al nuevo fondo por parte del IMSS, ISSSTE, Infonavit e Indep.
La legislación también asegura la imprescriptibilidad de los ahorros de los trabajadores, permitiéndoles recuperar sus ahorros para el retiro en caso de haber sido transferidos automáticamente al nuevo fondo de pensiones.






































