A partir de enero y septiembre de 2026, las niñas y niños que cursan primaria en escuelas públicas de México podrán acceder por primera vez a la Beca Rita Cetina, uno de los programas sociales que buscan combatir la deserción escolar a causa de la pobreza.
El anuncio, hecho recientemente por la Secretaría de Educación Pública (SEP), representa un paso importante en la expansión progresiva del programa, que hasta ahora solo beneficiaba a estudiantes de secundaria.
Actualmente, esta beca otorga $1,900 pesos bimestrales, y contempla bonificaciones adicionales cuando hay más de un beneficiario por hogar.
REGISTROS ESCALONADOS: INICIA EN 2026
El acceso a la beca para alumnos de primaria será gradual y dependerá del grado escolar. Estas son las fechas confirmadas por la SEP:
Enero 2026: Estudiantes de 4º, 5º y 6º grado.
Septiembre 2026: Estudiantes de 1º, 2º y 3º grado.
Esta estrategia por etapas busca facilitar la logística del programa, aunque no se ha informado aún cómo se garantizará la cobertura nacional ni si se ampliará el presupuesto para cubrir a todos los nuevos solicitantes.
REQUISITOS PARA INSCRIBIR A ESTUDIANTES DE PRIMARIA
Para acceder a la beca, las madres, padres o tutores deberán contar con la siguiente documentación al momento del registro en línea:
CURP del estudiante
Número de teléfono celular
Correo electrónico activo
Identificación oficial vigente del tutor
Comprobante de domicilio (no mayor a 3 meses)
El registro se hará a través de la plataforma oficial de la Coordinación Nacional de Becas, en las fechas que se anunciarán en su momento.
MÁS APOYO SI HAY MÁS ESTUDIANTES EN CASA
Además del apoyo base, la beca contempla un extra de $700 pesos bimestrales por cada estudiante adicional de secundaria que viva en el mismo hogar. No se ha confirmado si este incentivo aplicará también para quienes cursan primaria, lo cual deja un área gris sobre la equidad del programa en hogares con múltiples estudiantes de distintos niveles.
PREESCOLAR: EL GRAN PENDIENTE
Mientras secundaria ya está cubierta y primaria comenzará a integrarse en 2026, las y los estudiantes de preescolar siguen fuera del esquema. Aunque se ha prometido una incorporación “gradual”, no hay una fecha estimada para que las y los más pequeños accedan a este apoyo económico.
Esto podría reforzar una brecha de atención en los primeros años de formación, etapa crítica para el desarrollo educativo.
UN PASO POSITIVO, PERO CON DUDAS PENDIENTES
La extensión de la Beca Rita Cetina a nivel primaria es sin duda una noticia positiva para miles de familias, especialmente en comunidades donde el abandono escolar es común por falta de recursos.
Sin embargo, persisten interrogantes clave:
¿Cómo se garantizará que todos los estudiantes accedan, especialmente en zonas sin conectividad digital?
¿Qué medidas de transparencia se aplicarán en el proceso de selección?
¿Se ajustará el presupuesto federal para evitar saturación y retrasos en los pagos?
La ampliación del programa requiere no solo buenas intenciones, sino también una infraestructura operativa robusta, equitativa y sin exclusiones.
EN CONCLUSIÓN
La promesa de que todas las niñas y niños tengan las mismas oportunidades de aprender es el fundamento del anuncio oficial. Pero convertir esa promesa en realidad exige más que discursos: requiere sistemas eficientes, inclusión digital, claridad presupuestaria y monitoreo ciudadano.
En resumen, la Beca Rita Cetina tiene potencial para marcar una diferencia profunda. Pero su impacto dependerá de cómo se implemente y se vigile su funcionamiento en los próximos meses.










































