Alejandro Moreno Cárdenas, senador y presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), encendió una nueva polémica al denunciar al coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto López Hernández, ante autoridades de Estados Unidos. La acusación, que fue presentada ante el Departamento del Tesoro, el FBI y la DEA, vincula al político tabasqueño con presuntas actividades delictivas como el huachicol, contrabando y lavado de dinero.
Durante una conferencia de prensa en el Senado, “Alito” Moreno calificó a López Hernández como “narcosenador” y afirmó contar con pruebas que incluyen “datos, información y correos” enviados a las agencias norteamericanas.
“Que se investigue al cínico y corrupto narcosenador Adán Augusto López Hernández”, expresó el priista, quien aseguró que esta denuncia es el resultado de meses de trabajo y reuniones tanto a nivel nacional como internacional.
LA SOMBRA DEL “CÁRTEL DE MACUSPANA”
Moreno Cárdenas enmarcó esta denuncia dentro de lo que ha denominado el “Cártel de Macuspana”, una red de presuntos vínculos entre altos funcionarios de Morena y el crimen organizado. Según el priista, esta estructura operó con la venia de Andrés Manuel López Obrador durante su presidencia, colocando a figuras clave en cargos estratégicos desde donde facilitaron operaciones ilícitas.
Entre los señalados por Moreno se encuentran Alfonso Romo, exjefe de la Oficina de la Presidencia y empresario vinculado con una investigación por lavado de dinero; Alfonso Durazo, actual gobernador de Sonora; y Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas. A todos ellos los acusa de formar parte de una red de protección y colaboración con grupos criminales.
IMPLICACIONES MILITARES Y POLÍTICAS
El presidente del PRI también apuntó contra los hermanos Farías Laguna. Altos mandos de la Marina, que según Moreno están involucrados en una red de huachicol fiscal. Sostiene que fue Adán Augusto, cuando se desempeñaba como secretario de Gobernación. Quien promovió sus nombramientos en el Senado, por instrucciones directas del expresidente López Obrador.
De comprobarse estos vínculos, las implicaciones serían graves: involucrarían a mandos militares en operaciones de contrabando, a funcionarios federales en estructuras de lavado de dinero, y a todo un aparato de Estado presuntamente infiltrado por el crimen organizado.
EL CASO BERMÚDEZ REQUENA Y LA FILTRACIÓN DE GUACAMAYA
Uno de los puntos clave en los señalamientos de Moreno es Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco durante el gobierno de Adán Augusto López. Informes filtrados por el colectivo hacktivista Guacamaya revelan que Bermúdez era investigado por vínculos con el grupo criminal “La Barredora”, aún antes de ser nombrado en el cargo.
La filtración también sugiere que López Hernández estaba al tanto de esos antecedentes. Lo que eleva las sospechas de complicidad o, en el mejor de los casos, de omisión deliberada.
OPOSICIÓN PIDE EXPLICACIONES, PERO NO LA RENUNCIA
Pese a la gravedad de las acusaciones, la oposición en el Senado ha optado por la cautela. No ha exigido la renuncia de Adán Augusto López, pero sí ha solicitado que “su ética decida”. Esta tibieza ha sido criticada por el bloque priista, que considera que hay elementos suficientes para iniciar un proceso político y legal contra el morenista.
¿DENUNCIA CON FINES ELECTORALES O ALERTA REAL?
Aunque la denuncia ha sido presentada de forma formal y ante instancias internacionales, surgen dudas legítimas sobre el momento político en que se realiza. Moreno ha sido un férreo opositor de Morena y ha hecho de la narrativa anticrimen una de sus banderas principales. ¿Se trata de una verdadera cruzada contra la impunidad o de una estrategia electoral?
La falta de pruebas públicas sólidas y la insistencia en discursos incendiarios podrían restarle credibilidad a las acusaciones. Sin embargo, si las autoridades estadounidenses toman en serio la denuncia, este caso podría marcar un antes y un después en la relación entre política y crimen organizado en México.
UN ESCENARIO DE ALTO RIESGO PARA MORENA
Este episodio se suma a una serie de denuncias que buscan minar la legitimidad de Morena de cara a los procesos electorales de 2026. Moreno Cárdenas ha presentado también denuncias contra el propio expresidente López Obrador, sus hijos y otros gobernadores morenistas. A todos los engloba como parte de un sistema que, según él, permitió la infiltración del narco en los más altos niveles del poder.
El impacto de estas acusaciones dependerá en gran medida de la respuesta de las autoridades estadounidenses y mexicanas. Pero lo cierto es que Alejandro Moreno ha vuelto a colocar al crimen organizado en el centro del debate político nacional. Y esta vez, con nombres, apellidos… y expedientes enviados a Washington.










































