Con las recientes olas de calor que afectan a diversas regiones del país, no solo los humanos debemos extremar precauciones. Nuestros “lomitos” son sumamente vulnerables a las altas temperaturas, y lo que para nosotros es una tarde calurosa, para ellos puede convertirse en un golpe de calor, un padecimiento que pone en riesgo su vida de forma inmediata.
A diferencia de las personas, los perros no sudan por la piel; ellos regulan su temperatura principalmente a través del jadeo y de las almohadillas de sus patas, lo que hace que enfriarse sea un proceso mucho más lento y difícil para ellos.
¿CÓMO PREVENIR UN GOLPE DE CALOR EN TU MASCOTA?
La prevención es la mejor herramienta para evitar tragedias. Sigue estas recomendaciones básicas:
- Hidratación constante: Mantén siempre a su alcance agua fresca y limpia. Cámbiala varias veces al día para asegurar que no esté tibia.
- Espacios ventilados: Nunca dejes a tu perro en lugares cerrados, especialmente en automóviles o cajuelas, ni siquiera “por cinco minutos”. La temperatura dentro de un auto puede duplicarse en cuestión de instantes.
- Cuidado con la azotea: Evita tenerlos en techos o azoteas. El cemento absorbe el calor y puede quemar sus patas, además de que suelen ser lugares con poca sombra.
- Horarios de paseo: Evita salir a caminar cuando el sol está en su punto máximo (entre las 11:00 y las 16:00 horas). Opta por paseos temprano por la mañana o al anochecer.
- No les pongas zapatos: Ellos sudan a través de los cojines de sus patas. Obstruirlos impide que regulen su temperatura de forma natural.
- No los rasures en exceso: Aunque parezca contradictorio, el pelo funciona como un regulador térmico y protege su piel del impacto directo de los rayos solares.
SEÑALES DE ALERTA: ¿CÓMO IDENTIFICAR UNA EMERGENCIA?
Es vital observar el comportamiento de tu mejor amigo. Si notas los siguientes síntomas, actúa de inmediato:
- Jadeo excesivo y dificultad para respirar.
- Dificultad para moverse o debilidad extrema.
- Temblores musculares o falta de equilibrio.
- Mucosas (encías y lengua) de color muy rojo o azulado.
¿Qué hacer ante un golpe de calor? Si sospechas que tu perro está sufriendo, moja su cabeza y su tronco con agua templada (no helada) para intentar bajar la temperatura gradualmente y acude de inmediato a un veterinario.
Proteger a quienes nos brindan amor incondicional es nuestra responsabilidad. En esta temporada de calor, sé un dueño responsable y mantén a tu lomito fresco y seguro.











































