Si en estos días has caminado cerca de parques o zonas arboladas, seguro te has percatado de un sonido que parece envolverlo todo. Se trata del canto de las chicharras (o cigarras), un fenómeno que marca el ritmo de la naturaleza durante esta temporada.
Pero, ¿qué hay de cierto en lo que dicen los abuelos? ¿Realmente están “pidiendo agua” o hay una razón científica detrás de su potente zumbido? Aquí te explicamos el origen y la vida secreta de estos insectos.
¿LAS CHICHARRAS ANUNCIAN LA LLUVIA? MITOS Y REALIDADES
La creencia popular dicta que las chicharras cantan para atraer la lluvia. Si bien es cierto que su aparición coincide con el aumento de la temperatura y la humedad, la ciencia tiene una explicación distinta.
En realidad, este sonido no es un pronóstico meteorológico, sino un llamado de apareamiento. Son los machos quienes emiten este potente zumbido para atraer a las hembras y asegurar la supervivencia de su especie antes de que termine su breve ciclo de vida.
LAS CONDICIONES PERFECTAS PARA EMERGER
Para que las chicharras salgan a la superficie, se deben cumplir condiciones climáticas específicas:
- Calor extremo: Temperaturas que superan los 30°C.
- Suelo blando: La humedad previa facilita que los insectos rompan la tierra tras haber pasado años ocultos.
UNA VIDA BAJO TIERRA: EL CICLO DE LAS CIGARRAS
Aunque su presencia nos parezca repentina, las chicharras son expertas en la paciencia. Dependiendo de la especie, estos insectos pueden pasar entre 2 y hasta 17 años enterrados, alimentándose exclusivamente de la savia de las raíces de los árboles.

¿CUÁNTO TIEMPO VIVEN UNA VEZ QUE SALEN?
Paradójicamente, después de esperar casi dos décadas bajo el suelo, su vida en el exterior es fugaz. Una vez que emergen:
- Mudan de piel: Dejan atrás su característico exoesqueleto (que suele quedar pegado a los troncos).
- Se reproducen: Es aquí donde el zumbido alcanza su máximo volumen.
- Ciclo final: Su etapa adulta dura apenas de 3 a 4 semanas, tiempo tras el cual mueren.
¿CUÁNDO DEJARÁN DE CANTAR?
La actividad de las chicharras es más intensa entre los meses de mayo y julio. Curiosamente, conforme las lluvias se vuelven constantes y la temperatura comienza a descender, su ensordecedor canto empieza a desaparecer gradualmente, marcando el fin de su ciclo anual.
¿Sabías que? El sonido de la chicharra es uno de los más fuertes del mundo de los insectos, pudiendo ser escuchado a cientos de metros de distancia para garantizar que su “serenata” llegue a la pareja indicada.










































