El miércoles 15 de octubre, la violencia volvió a golpear con fuerza a Oaxaca. Esta vez, la víctima fue Fabiola Ortiz Medina, docente del Colegio de Bachilleres del Estado (COBAO), quien fue asesinada a balazos a plena luz del día, justo frente al Plantel 06 en Putla Villa de Guerrero, lugar donde daba clases.
Aunque el ataque ocurrió fuera de las instalaciones, el hecho ha provocado alarma e indignación en la comunidad, por tratarse de un crimen con saña y dirigido contra una mujer. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó que la víctima presentaba lesiones por arma de fuego y que ya fue iniciada una investigación bajo el protocolo de feminicidio.
“Los hechos sucedieron (…) en inmediaciones de un plantel educativo de Putla (…) la víctima presentaba lesiones producidas por disparo de arma de fuego”, informó la Fiscalía.
COMUNICADO OFICIAL: RECHAZO A LA VIOLENCIA, PERO SIN PROPUESTAS CLARAS
Desde la dirección general del COBAO se emitió un comunicado condenando el asesinato. En él, la directora Angélica García Pérez expresó:
“Lamento profundamente y condeno enérgicamente el asesinato de la docente Fabiola Ortiz Medina (…) Rechazo de manera absoluta cualquier forma de violencia, especialmente la que se ejerce contra las mujeres”.
Además, señaló que tras el incidente se activaron protocolos internos y que no hubo estudiantes heridos. También se hizo un llamado a la comunidad a construir espacios seguros, apelando a la empatía y la acción colectiva.
Sin embargo, las reacciones en redes sociales mostraron una creciente frustración. Muchas personas consideran insuficientes los comunicados oficiales, y reclaman una falta de prevención, vigilancia y compromiso real por parte de las instituciones.
LA VOZ DE LA COMUNIDAD: “YA BASTA DE LAMENTOS, QUEREMOS SEGURIDAD”
Tras conocerse el crimen y difundirse los comunicados oficiales, las redes sociales se llenaron de mensajes de dolor, pero también de críticas abiertas hacia las autoridades educativas.
“Actuar para que no existan dichos hechos y proteger a su personal previendo y no lamentando”, escribió una usuaria.
Otros exigieron medidas concretas para mejorar la seguridad en los planteles:
“Que se haga un reglamento (…) que se revisen mochilas, que la institución sea más exigente con los alumnos (…) ya basta de tolerancia”.
Además de las críticas, hubo también muestras de solidaridad:
“Irreparable pérdida (…) que se haga justicia”;
“Dios mío no hay palabras de consuelo (…) se necesitan decisiones importantes”;
“Me uno al dolor de la familia y rechazo la violencia ejercida contra ella”.
UN CASO MÁS DE VIOLENCIA DE GÉNERO QUE NO PUEDE NORMALIZARSE
El asesinato de Fabiola Ortiz, por su contexto y la violencia empleada, es investigado como un posible feminicidio. En un estado donde los crímenes contra mujeres se han vuelto cada vez más frecuentes.
Aunque el COBAO aclaró que el ataque ocurrió fuera del plantel y que la integridad de los estudiantes no fue comprometida, el hecho expone la vulnerabilidad de las mujeres incluso en sus entornos laborales, y pone sobre la mesa el debate sobre la seguridad en instituciones educativas, tanto para docentes como para alumnos.
EXIGENCIA SOCIAL: JUSTICIA Y RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL
Hoy, la comunidad de Putla no solo está de luto. Está también enojada y cansada. El crimen contra Fabiola no puede quedar impune, ni perderse entre comunicados institucionales.
La exigencia es clara: justicia pronta, medidas de seguridad efectivas y un compromiso real con la erradicación de la violencia contra las mujeres.












































