El día de hoy tres habitantes de la colonia San Martín de Porres fueron liberados tras ser retenidos en el municipio de Nejapa de Madero por incumplir con sus obligaciones comunitarias.
Con la representación de la Secretaría de Gobierno (Sego) en la asamblea ordinaria realizada con autoridades y ciudadanos de dicha localidad, se acordó la liberación de E. D.S.H, R.S.L. y D.S.L., quienes se encontraban detenidos en los separos municipales.
Dos semanas encerrados
Las personas retenidas en esa comunidad llevaban 20 días en la cárcel del lugar; en múltiples ocasiones familiares habían denunciado amenazas, acoso de las autoridades y retiro de servicios públicos a causa de la negativa a prestar servicios comunitarios.
La retención de estas tres personas obedeció a su negativa de participar en las asambleas comunitarias, tequios y demás servicios comunales, conforme a lo establecido en el reglamento interno que rige la vida comunitaria de la cabecera municipal y sus cuatro colonias.
Dicho reglamento, publicado en el Periódico Oficial del Estado en 2019, establece las obligaciones de las y los habitantes en la organización y desarrollo de la población, por lo cual, y ante el incumplimiento de los ciudadanos, la autoridad municipal determinó su retención en días pasados.
Luego de su liberación, las tres personas fueron canalizadas a un área médica que pudo constatar que no presentaban ninguna complicación en su estado de salud, posteriormente se trasladaron a sus domicilios bajo el acuerdo de dar cumplimento a sus obligaciones comunitarias.
Abusos de poder
En diciembre, el personal policial a bordo de dos patrullas retuvo con lujo de violencia y exceso de fuerza a los vecinos de esa colonia; las autoridades locales se negaban a dotarlos de servicios básicos como agua potable, alumbrado, apoyos para la educación entre otros.
Colonos acusaban al presidente municipal de Nejapa de Madero, Servando Altamirano Díaz, de ordenar la detención de los tres vecinos.
Apenas el miércoles, ante la nula respuesta del Gobierno del Estado, los familiares de los retenidos inconformes habían solicitado medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Los manifestantes expresaron su temor de regresar a su comunidad, pues aseguran que podrían ser detenidos arbitrariamente por las autoridades locales










































