El pasado 1 de septiembre, una pipa cargada con 18 mil litros de chapopote volcó en la Carretera Federal 125, a la altura del kilómetro 132, provocando un grave derrame en una zona natural de alta importancia: el manantial de Concepción del Progreso “La Hacienda”, en el municipio de Putla Villa de Guerrero, Oaxaca.
Desde el accidente, los residuos del chapopote comenzaron a escurrir por el terreno, poniendo en riesgo el ojo de agua que abastece a varias comunidades de la región. Tal y como se aprecia en un video, donde se aprecia el chapopote invadiendo en arroyo.
SIN RESPUESTA OFICIAL, LA GENTE HACE LO QUE PUEDE
A pesar de la gravedad del daño, no se había desplegado una brigada oficial de protección ambiental ni de emergencia. Por ello, los propios habitantes han tenido que asumir las labores de contención, utilizando lo que tienen a la mano: palas, cubetas y costales, para intentar evitar que el material llegue directamente al manantial.
Este punto de agua es considerado estratégico para la subsistencia de las comunidades cercanas, no sólo por su función de abasto, sino por su valor ecológico y simbólico. La población ha expresado su preocupación por la lentitud de las autoridades y el posible colapso de su única fuente confiable de agua limpia.
URGE UNA RESPUESTA ANTE UN DAÑO POTENCIALMENTE IRREVERSIBLE
Hasta el momento, no se ha informado sobre un plan de remediación ambiental ni sobre sanciones al transportista responsable del derrame, lo que ha generado molestia entre los pobladores.
El incidente evidencia la fragilidad de las rutas de transporte de materiales peligrosos que cruzan por zonas rurales sin supervisión suficiente ni planes de respuesta ante emergencias ambientales.
Finalmente, la comunidad exige atención inmediata para detener el avance del contaminante y garantizar que este desastre no termine por envenenar su fuente de vida.












































