Si tenemos un perro en casa, es probable que en algún momento nos encontremos alguna sandalia completamente destrozada, o las patas de un mueble mordisqueado y un obvio culpable en esta situación.
Sin embargo, es importante entender que la mascota no presenta estas conductas destructivas porque quiera molestarte; dependiendo de la edad del animal, habrá una explicación para esto.
Empecemos hablando de los cachorros, que es el grupo en donde más se puede observar este tipo de conductas; en este caso la explicación es simplemente que están creciendo.
Específicamente entre los 4 y los 10 meses de edad, estos pequeños atraviesan por un periodo en el que sus dientes permanentes comienzan a salir, provocándoles mucha comezón en el hocico, por lo que empiezan a morder todo para calmar la sensación.
Sin importar cuántos juguetes le compres, el perro siempre buscará otras cosas, esto debido en parte también a su curiosidad, pues continúa aprendiendo sobre lo que lo rodea y lo hace principalmente a través de su boca.
Es por esto que debes ser constante y retirarle siempre lo que no quieres que muerda, decirle “no” de forma enfática, y darle uno de sus juguetes; solo recuerda, no lo regañes, pues no lo entenderá y esto sólo tendrá resultados negativos.
No siempre será posible tener vigilancia constante sobre tu mascota, así que si llegas a salir, lo mejor será dejarlo en algún espacio seguro donde únicamente pueda morder sus juguetes.
También es importante que de vez en cuando cambies estos accesorios, pues con el paso del tiempo se puede aburrir de los que ya tiene, y si esto sucede, comenzará a buscar algo más, sin distinciones entre muebles, ropa o sus cosas.
Otro de los motivos por los que un perro destroza cosas con el hocico, es el aburrimiento, esto quiere decir que si no juegas con él o ni lo pones frente a situaciones que lo hagan ejercitarse, probablemente descargará su energía de esta manera.
La soledad es otro factor que acentúa dicha situación, pues una mascota que pasa demasiado tiempo sin compañía puede desarrollar ansiedad, con la cual lidiará mordiendo lo que se encuentre.
Esto será especialmente dañino a la larga, pues el animal entenderá que esa es la manera en la que debe manejar su estrés y continuará haciéndolo cada vez más.
Es por esto que se recomienda siempre que los canes tengan una buena rutina de ejercicio en compañía del dueño, preferentemente en espacios exteriores en los que pueda explorar y relacionarse con el exterior.
Si en el día a día solo hay tiempo de salidas cortas, entonces no olvides que el juego también puede llevarse a cabo en el hogar, el punto es estimular al animal para mantenerlo activo y sano.











































