Las filas para visitar al Señor del Rayo comenzaron desde temprana hora y se extendieron pasadas las 13:00 horas, durante la solemne eucaristía que celebró el arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos.
El Señor del Rayo “es la imagen de que por él nosotros estamos vivos y perdonados de nuestros pecados”, dice Irma González mientras avanza en la fila hacia la capilla. Es cerca del mediodía y ha asistido a la cita anual con esta representación de Jesucristo que para la feligresía católica de Oaxaca es de gran importancia.
“Hay que agradecerle que, al menos yo con esta edad, todavía salgo, estoy bien y todos los días le pido que me sostenga”, comparte González. Ella, a sus 80 años de edad, ha llegado hasta la catedral de la ciudad de Oaxaca para ser parte de la celebración, una que desde afuera se anuncia con la chirimía.
Frente a la catedral la normalidad se observa con el paso constante de visitantes y locales, también con el ofrecimiento de paseos turísticos por los atractivos de la región y la venta ambulante.
Pero algo es distinto este jueves 23 de octubre. Frente a la catedral, monumento histórico, varias personas se apresuran a armar el castillo pirotécnico con el que concluirá la festividad. En tanto, integrantes de un grupo de la danza de la pluma entran para ocupar su lugar en la celebración.
La chirimía suena cada tanto. Antonio Sumano y Mario Carranza, originarios de San Juan Teitipac, son los encargados de mantener esta tradición durante los festejos de este año. Los originarios de la región valles centrales de Oaxaca cuentan que la chirimía es importante porque anuncia que hay una fiesta en honor a alguna imagen católica como el Señor del Rayo.
Adentro, las filas siguen y el personal de apoyo de la catedral pide orden para visitar la capilla, también para estar dentro en espera de la misa a cargo del arzobispo Pedro Vázquez Villalobos.
Llegado el momento, la catedral se llena y cientos de personas tienen que permanecer de pie por casi dos horas de misa. Aunque el tiempo pasa pronto para algunas que no sólo escuchan atentas el mensaje del arzobispo en torno al Señor del Rayo, aquella imagen que de acuerdo con la tradición oral sobrevivió a la caída de un rayo hace siglos, y por lo cual creció la devoción hacia ella.
En algunas versiones se señala que la imagen se encontraba en el templo de San Juan de Dios, donde se ofició la primera misa hace más de 500 años y que fungió como catedral durante la construcción de la actual. Otras refieren que fue en la catedral metropolitana donde ocurrió el suceso.
Lo cierto es que la fe se mantiene entre la feligresía que cada año lo celebra en la capital oaxaqueña, donde también es tradición que los danzantes de la Pluma le ofrenden su danza. Así como es tradición visitar su capilla y agradecerle como Irma y demás creyentes lo han hecho el jueves.











































