Luego de su detención por su presunta responsabilidad en la comisión del delito de feminicidio en agravio de una niña de 13 años de edad, oriunda de San Pablo Güilá, Tlacolula, Oaxaca, Ángel, ante el juez de Control durante en audiencia del término constitucional, se reservó su derecho a declarar.
Trascendió que en la audiencia el imputado dijo no hablar español, debido a ello por medio de la Fiscalía y Juzgado se consiguió un traductor en lengua zapoteca; sin embargo, Ángel decidió reservarse el derecho a declarar para hacerlo con posterioridad.
Se espera que el próximo lunes primero de agosto, durante la audiencia de ampliación de término, el juez determine la situación jurídica del imputado.
Actualmente Ángel se encuentra en los separos preventivos de la Fiscalía General del Estado (FGE) debido a que el juez de control resolviera y otorgara la prisión preventiva oficiosa.
Durante las investigaciones -supuestamente- el indiciado también es investigado por su presunta participación en delitos contra la salud, puesto que se estableció que vendía en la población la droga conocida como cristal.
Asimismo, que estaba relacionado con personas de un grupo de la delincuencia organizada, mismos que durante un operativo fueron capturados el fin de semana por elementos de la Policía Federal.
La acusación
En la causa penal 411/2017 se estableció que la niña el martes 22 de noviembre de 2016, tras pedirle permiso a sus padres, salió de su vivienda localizada en la agencia municipal Rancho San Felipe y se dirigió hacia casa de sus familiares en San Pablo Güilá, Tlacolula de Matamoros; Oaxaca.
En esa comunidad la niña esperó la hora indicada para ir con sus familiares al baile popular, el cual se realizaría a un costado del Mercado Público Municipal.
A las 20:00 horas de ese martes la niña arribó al sitio y bailó con algunos jóvenes que la invitaron hacerlo.
Según investigaciones, la niña repentinamente desapareció del lugar y en las siguientes horas ya no fue localizada.
Hipótesis de los agentes es que presumiblemente la niña bajo engaños o por la fuerza fue subida a un vehículo, bajo el cobijo de la oscuridad y el ruido del baile popular.
La niña fue llevada a un paraje solitario, conocido como El Calvario, ubicado en el Núcleo Rural Tierra Blanca, ubicado aproximadamente a dos kilómetros y medio de San Pablo Güilá.
Ahí, en la oscuridad, fue golpeada al menos por dos personas, mismas que le quitaron la ropa íntima y pantalón. Enseguida, le subieron su blusa y le taparon la cara, luego la ultrajaron.
En ese lapso, uno de los agresores tomó el cordón de la sudadera de la niña y la estranguló.
Cometido el ilícito, el o los atacantes tomaron una piedra de gran tamaño y se lo dejaron caer en la cabeza de la menor (sien derecha); posteriormente se dieron a la fuga.
El jueves 24 de noviembre de 2016, un pastor llevó su rebaño a pastar al monte, por ello, alrededor de las 17:00 horas, al pasar en el paraje El Calvario, vio tirada, sin vida y semidesnuda a la menor.
De inmediato, el testigo dio aviso a las autoridades de su pueblo, mismos que al cerciorarse del hallazgo, solicitaron la presencia de la autoridad ministerial.
Fue hasta el día viernes 25 de noviembre, cuando se realizó la inspección ocular en coordinación de elementos de la AEI con peritos en planimetría, fotografía, criminalística, química y medicina forense del Instituto de Servicios Periciales.
Horas después, se ordenó que el cadáver fuera llevado al descanso municipal para la práctica de la necrocirugía, misma que arrojó que la niña murió a causa de asfixia por estrangulamiento.
En la investigación se detalló que el traumatismo craneoencefálico severo que sufrió la occisa al dejarle caer la enorme piedra en la cabeza, fue post-mortem (después de muerta).
Trascendió que la niña actualmente estudiaba el segundo año de secundaria, pero recientemente ya se había salido de la escuela.
Sobre lo ocurrido se dio inicio a una carpeta de investigación al respecto que dio como origen la detención del imputado debido a las indagatorias realizadas por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) del grupo Feminicidios y personal de la Vicefiscalía de la Zona Centro, bajo la coordinación de la licenciada Miriam del Rayo, dependiente de la Fiscalía General del Estado (FGE)
Posteriormente, Ángel fue presentado ayer ante un juez de control de Circuito Judicial de Valles Centrales con sede en Tanivet, Tlacolula, Oaxaca, donde decidió no decir nada y pidió más tiempo para presentar sus pruebas.












































