Luego de ser acusados por el delito de robo calificado con violencia equiparada en perjuicio del empresario cafetalero y extesorero de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), los colombianos Kevin y César Andrés estuvieron ayer en su audiencia final acompañados de su defensa.
La diligencia, a petición de los indiciados, fue enlazada a una video conferencia desde la rejilla de prácticas del Juzgado Segundo Penal para que el Cónsul de Colombia, con oficina en la Ciudad de México escuchara la misma.
En el desarrollo de dicha diligencia, el representante social se sostuvo en sus acusaciones, mientras que los indiciados argumentaron: “ser inocentes del caso que les acusa”, además de que dijeron: “los confundieron con otras personas”.
Finalmente, el expediente quedó en manos del juez, para que en breve éste dicte sentencia condenatoria o absolutoria.
La acusación
Según el expediente 328/2016 (antes 209/2014 que obraba en el Juzgado Sexto Penal), el 26 de febrero de 2015, entre las 16:36 y 17:13 horas del 24 de agosto de 2014, supuestamente cuando Kevin, en compañía de otros colombianos, se introdujeron a la residencia del empresario, ubicada en el fraccionamiento Ex Hacienda Guadalupe, perteneciente a la agencia Guadalupe Victoria, a unos metros del gimnasio Sport City.
Sin embargo, al entrar, fueron video-grabados por una cámara de vigilancia del área residencial.
Luego, tras forzar la chapa de la puerta, los colombianos presuntamente se apoderaron de diversas bolsas para dama de marca, alhajas, relojes de distintas marcas, costosas plumas, carteras, cubiertos de plata, dinero en efectivo (Dólares, Euros y Pesos); entre otras pertenencias.
Cometido el robo, los colombianos subieron a un vehículo Jetta y se dieron a la fuga.
Más tarde, cuando el empresario cafetalero regresó a su hogar, se dio cuenta que lo habían desvalijado, motivo por el cual interpuso su denuncia.
Un perito valuador de la PGJE, al realizar el dictamen, determinó que el monto de lo robado era de dos millones 719,178 pesos.
Más tarde, el grupo de colombianos fue identificado por las videograbaciones, aunado a que fueron detenidos por otro delito similar, por lo que una vez integrada la indagatoria, el juez que conoció del asunto concedió la orden de aprehensión.









































