El reloj de Catedral, joya viva y funcional | El Imparcial de Oaxaca
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El reloj de Catedral, joya viva y funcional

Sigue marcando las horas con repertorio de 28 melodías de música tradicional; sin fallas, señala párroco tras la restauración luego de 15 años sin funcionar


El reloj de Catedral, joya viva y funcional | El Imparcial de Oaxaca
Fotos: Adrián Gaytán / Opera perfectamente desde su restauración y puesta en marcha en marzo de 2021

Sus manecillas siguen marcando el paso del tiempo desde un Centro Histórico en el que confluyen quienes van a prisa y aquellos que con pausa y aun bajo el sol se detienen a admirar la arquitectura de la catedral de la que es parte. Incluso acompaña el descanso o trabajo de otros tantos bajo los laureles de la India o los portales del zócalo.

El reloj opera perfectamente desde su restauración y puesta en marcha en marzo de 2021, señala el párroco Alejandro Rodríguez, encargado de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.

El histórico reloj de la catedral, como se le conoce a la pieza datada entre 1760 y 1780 por la empresa Relojes Olvera III Generación, sigue marcando el tiempo en la otrora Verde Antequera. Pero en la ahora Oaxaca de Juárez, el reloj también estuvo en pausa por casi 15 años hasta antes de la restauración.

 

Cada hora, se escuchan las campanas, y cada dos, una de las melodías

 

Ave María, Dios nunca muere, así como otras 28 piezas musicales de las ocho regiones de Oaxaca o del repertorio sacro se escuchan en este reloj.

En marzo de 2021, a propósito de la restauración, el párroco Alejandro Rodríguez consideró incluso como “un trozo de historia viva” a este reloj, el que algunos estiman que llegó en 1755.

En la serie bibliográfica “Alacena oaxaqueña”, Efrén Díaz Cervantes explica que aunque se suelde decir que el reloj fue un “regalo que nos hiciera el Emperador Carlos V”, esto no es así debido a que el “emperador murió, como es sabido, en el año de 1558 en el Monasterio de Yuste, años después de que se comenzara a construir la segunda Catedral de Oaxaca”.

Díaz señala que hay otras versiones sobre la fecha de la colocación del reloj. Una de ellas, del historiador Don Ángel Taracena, “quien en sus “Efemérides Oaxaqueñas” nos dice que esto aconteció en el año de 1735. La segunda versión recogida es de Don Andrés Portillo, quien en su libro Oaxaca en el Centenario de la Independencia, señala como fecha de colocación del Reloj, el año de 1752”.

 

El reloj estuvo en pausa por casi 15 años hasta antes de la restauración

 

Pero de acuerdo con Díaz, y a partir de una inscripción en la pieza, es probable que date de 1735. En ese caso, explica que se trataría de un regalo del Rey Felipe V de España, que reinó por segunda vez de 1724 a 1746.

Si de lo contrario, fue colocado en 1752, como señala la versión de Portillo, se trataría de un obsequio del rey “Fernando VI de España, quien reinó de 1746 a 1759”.

El reloj de la Catedral marca, al compás de la música sacra o de piezas como Dios nunca muere (un vals considerado “himno de las y los oaxaqueños”), el día a día en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca. Cada hora, se escuchan las campanas, y cada dos, una de las melodías.


 

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