Por Alfredo Luis Ruíz
Militantes y simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), denunciaron que una vez más los que se creen dueños del tricolor, volvieron a imponer al candidato que los abanderará en la próxima contienda electoral.
Los priistas señalaron que este tipo de acciones ponen en grave riesgo al partido, incluso, la credibilidad del instituto político, pues el hecho de que la cúpula priista no tome en cuenta a la militancia y a las bases, provoca que otros partidos sigan triunfando y gobernando la tierra de la Inmortal Sandunga.
Y es que el pasado 15 del presente mes, en la sede estatal del PRI, se llevaron a cabo los registros de candidatos y sus respectivas planillas para contender en las próximas elecciones de presidentes municipales en algunos municipios de la entidad.
Para el caso particular de Tehuantepec, como se venía vociferando hace tiempo, la imposición de Gilberto Romo Aguilar se consumó, y con ella, la conformación de una planilla basada en el principio de reparto de cuotas.
Al darse a conocer lo anterior a través de redes sociales, la reacción negativa de la base priista tehuana no se hizo esperar, pues quienes acompañan a Gilberto Romo como candidatos propietarios a concejales, son personas que no han militado, sin ser avecindados o tener arraigo en la población y peor aún, tachados de golpeadores de mujeres y adictos a la droga.
Jesús Hernández Trinidad y Julio César Ruiz Rojas, ambos militantes de la vieja guardia tricolor, coinciden en que su partido atravesaba un mal momento después de la pasada derrota de Donovan Rito García, donde su partido terminó por ocupar un vergonzoso cuarto lugar; por debajo inclusive del PRD.
Por lo anterior, estos y otros verdaderos militantes ven cómo se esfumó la última esperanza de contar con un candidato que pudiera construir las bases de la reconstrucción de su partido en Tehuantepec.
Personajes como Gilberto Romo, Eduardo Quijano, Alejandra Orozco y Armando Álvarez Escobar entre otros, aseguran no serán capaces de conseguir los votos siquiera para obtener una regiduría, por lo que la agonía del PRI está por terminar.
Ante todo este negro panorama, finalmente parece que Tehuantepec será uno de los municipios istmeños que termine por desterrar al tricolor y con ella, una larga historia de corrupción que por varias décadas impidió el desarrollo del municipio.












































