Los restos del activista muxe y defensor de los derechos de la comunidad LGTB, Óscar Cazorla fueron despedidos este lunes con un emotivo homenaje de los integrantes de las Intrépidas Buscadoras del Peligro, del cual era fundador, acompañados por cientos de juchitecos que lloran su muerte y exigen justicia.
Óscar Cazorla fue asesinado y su cuerpo presentaba signos de violencia. Tenía 68 años de edad. El sábado fue hallado en su domicilio sin vida y este lunes fue sepultado en el panteón municipal.
Cientos de personas, familiares, amigos, compañeros de vida y todos aquellos que en vida estimaron a Óscar Cazorla y lo seguirán recordando, lo acompañaron en su última morada. Tras partir de su domicilio en la calle 5 de Mayo, los restos del activista fueron trasladados al palacio municipal de la ciudad. En la explanada se recordó su memoria y legado en la lucha a favor de la comunidad LGTB.
También se exigió justicia por su muerte, por parte de las integrantes de las Intrépidas Buscadoras del Peligro.
De acuerdo con los primeros dictámenes de la Fiscalía General del Estado sobre el caso, es que “la causa de la muerte fue por desgarro de víscera cardiaca con instrumento punzocortante”.
Cazorla, muy querido y respetado en Juchitán, fue uno de los fundadores de Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro e inició junto con otros, la vela de las Intrépidas hace más de 40 años para reivindicar el papel Muxe en la sociedad juchiteca.











































