Por Alfredo Luis Ruíz
Una vez más, el presidente municipal de Salina Cruz, Juan Carlos Atecas Altamirano, dejó plantados a los regidores tras convocar a una sesión de cabildo.
No es la primera vez en que el edil emanado del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), hace lo mismo con los concejales, quienes pretenden exigirle cuentas claras respecto a ingresos y egresos del municipio, así como del gasto millonario que hoy ocupa en su campaña de proselitismo político.
Y es que ante este panorama, Juan Carlos Atecas Altamirano, dejó de tener el apoyo de sus propios compañeros de partido, esto debido a que los regidores se percataron del mundo de corrupción que encabeza, al adquirir bienes muebles e inmuebles a nombre de segundas y terceras personas.
Hasta este momento, sólo dos regidores apoyan al edil, mientras el resto, doce en total, se han puesto de acuerdo para pedirle que entregue cuentas claras, ya que hay muchas necesidades en el municipio porteño.
Los concejales lamentaron que el morenista se burle de ellos y del pueblo, ya que las veces que ha citado a las sesiones de cabildo, se reporta enfermo, cuando en realidad anda en campaña política para poder reelegirse por otros tres años más.











































