La respuesta de Irán a la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel sorprendió a Washington y dejó en evidencia errores de cálculo en la evaluación del conflicto. De acuerdo con un análisis publicado por The New York Times, el gobierno del presidente Donald Trump y sus asesores minimizaron la capacidad de reacción de Teherán y el impacto que la escalada tendría sobre la seguridad energética mundial.
El reporte sostiene que la reacción iraní fue “mucho más agresiva” que durante la llamada Guerra de los 12 Días, ofensiva militar lanzada meses antes contra la república islámica. Para analistas citados por el medio, el episodio refleja hasta qué punto Washington habría subestimado la percepción de amenaza existencial que el conflicto representa para Teherán.
MISILES, DRONES Y PRESIÓN SOBRE EL PETRÓLEO
Tras el ataque inicial, Irán respondió con una serie de acciones militares y estratégicas. Entre ellas, el lanzamiento de misiles y drones contra bases estadounidenses en la región, así como contra territorio israelí y ciudades de países árabes aliados de Washington.
El movimiento más significativo fue el cierre del Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave por donde circula aproximadamente el 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo.
La interrupción del tránsito marítimo en este punto crítico provocó una caída abrupta en la navegación comercial y encendió alarmas en los mercados energéticos internacionales.
EVACUACIONES Y PLANES IMPROVISADOS
Ante el deterioro de la situación, Washington tuvo que modificar sus planes sobre la marcha. La administración estadounidense evacuó personal de varias embajadas en Oriente Medio y comenzó a diseñar estrategias urgentes para contener el alza en los precios de la gasolina.
El aumento en los costos energéticos, que en un inicio fue considerado por funcionarios como un efecto temporal del conflicto, se transformó en una amenaza económica de mayor alcance.
ADVERTENCIAS IGNORADAS
Días antes de la ofensiva militar, el secretario de Energía estadounidense Chris Wright había afirmado que cualquier incremento en el precio del petróleo sería breve, recordando que durante la Guerra de los 12 Días los valores subieron y luego volvieron a estabilizarse.
Sin embargo, según el análisis del diario, varios asesores del gobierno compartían esa misma percepción en privado, sin dar mayor peso a las advertencias de expertos que anticipaban una posible clausura del estrecho de Ormuz.
La gravedad del error quedó expuesta cuando Teherán amenazó con atacar buques petroleros comerciales que atraviesen la zona, lo que agravó la incertidumbre sobre el suministro energético global.
CRÍTICAS POR FALTA DE ESTRATEGIA
La situación también ha provocado cuestionamientos dentro del propio sistema político estadounidense. El senador Christopher S. Murphy criticó duramente la ausencia de un plan claro para reabrir la ruta marítima.
Según el legislador, la Casa Blanca “no tiene ningún plan” para garantizar la seguridad del tránsito en el estrecho, pese a que el riesgo de bloqueo era totalmente previsible.
Mientras tanto, el informe señala que dentro del gobierno crece el pesimismo sobre la evolución del conflicto, aunque esas dudas rara vez se expresan públicamente frente al presidente, quien ha insistido en que la operación militar constituye “un éxito total”.












































