El 12 de agosto, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una actualización de sus alertas de viaje para México. El panorama es inquietante: 30 de las 32 entidades del país recibieron algún tipo de advertencia debido a los altos índices de violencia relacionados con el crimen organizado.
Únicamente Campeche y Yucatán fueron catalogados en nivel 1, es decir, considerados seguros para viajar bajo “precauciones normales”. En el otro extremo, estados como Colima, Michoacán, Tamaulipas y Guerrero fueron clasificados en nivel 4. Con ello, recomendando “no viajar” por su alto nivel de peligrosidad.
OAXACA: UN ESTADO EN NIVEL 2, PERO CON ÁREAS QUE PREOCUPAN
En este contexto nacional de inseguridad, Oaxaca aparece en la lista de entidades en nivel 2. Lo que implica que Estados Unidos sugiere a sus ciudadanos “ejercer mayor precaución”, pero sin desaconsejar el viaje de manera tajante. Este nivel sugiere un riesgo moderado, sin llegar a los extremos de violencia de otras regiones del país.
No obstante, este aparente estatus de seguridad no debe ser interpretado como un blindaje completo contra la violencia. En la entidad existen focos rojos que requieren especial seguimiento por parte de las autoridades locales, federales y de seguridad.
REGIONES QUE REQUIEREN ATENCIÓN: ISTMO, COSTA Y VALLES CENTRALES
Si bien Oaxaca ha logrado mantener una imagen de estabilidad relativa, la realidad en algunas zonas es muy distinta:
Istmo de Tehuantepec: en esta estratégica región, el avance de proyectos de infraestructura como el Corredor Interoceánico ha coincidido con un aumento en la actividad del crimen organizado, disputas por territorio, tráfico de armas y presencia de grupos armados.
Costa oaxaqueña: a pesar de su popularidad entre turistas, zonas como Puerto Escondido, Huatulco y Pinotepa Nacional han registrado hechos violentos, incluidos homicidios y desapariciones. La disputa de rutas de trasiego de droga y otros delitos pone en riesgo a locales y visitantes.
Valles Centrales: incluso en los alrededores de Oaxaca capital, donde se concentra la actividad turística y gubernamental, se han detectado aumentos en asaltos, extorsiones y ataques armados, especialmente en municipios conurbados.
¿CUÁNDO UN ESTADO DE NIVEL 2 PUEDE ESCALAR?
El Departamento de Estado de EEUU no descarta que entidades en nivel 2 escalen a niveles superiores si no se atienden las condiciones de violencia. Es por ello que la clasificación actual de Oaxaca debe ser entendida como una oportunidad, no como una garantía.
La propia recomendación oficial advierte que el crimen puede surgir de manera inesperada. Especialmente en zonas con infraestructura débil, poca presencia institucional y territorios bajo disputa del crimen organizado.
UNA OPORTUNIDAD PARA LA PREVENCIÓN
La posición de Oaxaca en este ranking puede ser usada como herramienta de prevención: mantener el nivel 2 dependerá del fortalecimiento de la seguridad pública, el combate a la impunidad y la atención estructural a los factores de violencia. Especialmente en las regiones ya mencionadas.
Frente al deterioro de la percepción internacional sobre la seguridad en México, la contención oportuna de brotes de violencia puede hacer la diferencia entre recibir inversión o perderla; entre atraer turistas o ahuyentarlos.
LA ALARMA NO HA SONADO, PERO EL RELOJ CORRE
Aunque Oaxaca no figura entre los estados más violentos de México según la alerta estadounidense, la violencia focalizada en el Istmo, la Costa y los Valles Centrales amerita un monitoreo continuo y acciones contundentes. De lo contrario, el estado podría perder su lugar como uno de los pocos “menos riesgosos” del país y convertirse en otro nombre en la lista negra del Departamento de Estado.
La estabilidad no se presume, se construye.











































