A pocas horas del inicio del año, un escenario sin precedentes en la historia reciente de América Latina se ha suscitado tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por fuerzas militares de Estados Unidos en Caracas. La operación, denominada “Resolución Absoluta”, habría sido ejecutada tras meses de preparación estratégica y un despliegue aéreo masivo en todo el hemisferio occidental.
UNA OPERACIÓN MILITAR SIN PRECEDENTES
De acuerdo con el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, la misión involucró más de 150 aeronaves de Estados Unidos, coordinadas desde distintos puntos del continente. Durante una conferencia de prensa junto al presidente Donald Trump, el alto mando militar subrayó la magnitud del operativo.
“La palabra integración no alcanza para describir la enorme complejidad de una misión de este tipo”, señaló Caine. “Involucró el despegue de más de 150 aeronaves en todo el hemisferio occidental”.
Según el relato, la operación siguió una secuencia rigurosa de planeación, entrenamiento y ensayos repetidos, con el objetivo de evitar errores y minimizar riesgos.
BOMBARDEOS SELECTIVOS Y MÍNIMA RESISTENCIA
El despliegue habría comenzado con bombardeos intensos sobre Fuerte Tiuna, el principal complejo militar de Venezuela, así como sobre una base aérea estratégica. También se reportaron ataques en los estados de La Guaira, Miranda y Aragua, donde se localiza el aeropuerto internacional de Caracas.
De acuerdo con Caine, la resistencia fue mínima. Maduro y Flores se habrían entregado sin oponer resistencia, quedando bajo custodia del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
“Ambos acusados se rindieron y quedaron bajo custodia, sin pérdida de vidas estadounidenses”, afirmó el general.
Minutos después, la pareja habría sido extraída del país con destino a Nueva York, donde enfrentarían cargos por narcotráfico y terrorismo.
INCIDENTES DURANTE LA INCURSIÓN
El jefe militar detalló que uno de los helicópteros estadounidenses fue alcanzado por fuego enemigo durante la operación, aunque logró regresar a la base sin mayores consecuencias. Para permitir el ingreso aéreo a Caracas, la aviación estadounidense habría neutralizado previamente las defensas antiaéreas venezolanas. En total, la misión habría durado dos horas y 20 minutos.
TRUMP ANUNCIA CONTROL TEMPORAL Y APERTURA PETROLERA
El presidente Donald Trump declaró que siguió la operación “como si fuera un show televisivo” y, horas después, anunció que Estados Unidos gobernaría Venezuela de manera temporal, con el objetivo de impulsar una “transición pacífica, adecuada y juiciosa”.
Asimismo, adelantó que permitiría el ingreso de grandes petroleras estadounidenses para invertir miles de millones de dólares en la reconstrucción de la infraestructura petrolera venezolana, severamente deteriorada.
CARACAS: MIEDO, INCERTIDUMBRE Y TENSIÓN
En este escenario, la reacción inmediata en las calles de Caracas habría sido de temor e incertidumbre. La capital amaneció prácticamente desierta, con largas filas frente a supermercados y comercios que vendían productos a través de rejas para evitar saqueos.
Agentes policiales encapuchados y fuertemente armados patrullaban distintos puntos de la ciudad, mientras el olor a pólvora persistía en varios barrios. Un pequeño grupo de simpatizantes de Maduro se congregó frente al Palacio de Miraflores, portando retratos y banderas.
El gobierno venezolano, por su parte, denunció daños a civiles durante los bombardeos, aunque sin presentar pruebas verificables. Mientras tanto, el despliegue militar estadounidense en el Caribe permanecería en estado de alerta, en un contexto marcado por la detención del líder venezolano y la promesa de una transición bajo supervisión de Washington.










































