Chicago, Illinois.– La ciudad de Chicago se encuentra en alerta ante el anuncio de un operativo federal de control inmigratorio que iniciará en los próximos días, en el marco de la estrategia del gobierno de Donald Trump para intensificar las detenciones de migrantes en “ciudades santuario”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desplegarán recursos adicionales en Chicago por al menos 30 días, con apoyo logístico de la Naval Station Great Lakes, ubicada al norte de la ciudad. Aunque se evaluó la presencia de la Guardia Nacional, hasta ahora no se ha ordenado un despliegue militar.
El alcalde Brandon Johnson firmó una orden ejecutiva que prohíbe a la policía local colaborar con las autoridades federales en redadas migratorias, mientras que el gobernador de Illinois, JB Pritzker, advirtió que podría emprender acciones legales contra el operativo. Ambos funcionarios han calificado la medida como una agresión a los derechos de los migrantes y a la soberanía estatal.
En tanto, Trump criticó duramente a las autoridades locales, acusándolas de “proteger a los ilegales antes que a los ciudadanos” y advirtió que “si no arreglan el crimen, nosotros lo haremos”.
La confirmación del operativo provocó manifestaciones en Chicago, donde miles de personas salieron a las calles el fin de semana para rechazar las redadas y exigir respeto a los derechos de la comunidad migrante. Organizaciones civiles han reforzado sus campañas informativas para recordar a los inmigrantes sus derechos en caso de ser detenidos por agentes federales.
Con este operativo, Chicago se convierte en el principal frente del gobierno de Trump en su estrategia migratoria contra las denominadas “ciudades santuario”.











































