La comunidad de Chilapa, perteneciente al municipio de San Agustín Loxicha, Oaxaca, amaneció de luto tras confirmarse la muerte de tres personas —dos mujeres adultas y una menor de edad—, víctimas del colapso de una vivienda de adobe, debilitada por las constantes lluvias que azotan la región desde hace días.
Lo que inicialmente se reportó como un derrumbe con personas atrapadas, fue más tarde confirmado como un hecho trágico. La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) informó que las víctimas perdieron la vida bajo los escombros, producto del reblandecimiento del terreno causado por las intensas precipitaciones.
“El abandono a nuestras comunidades no es nuevo. Lo que duele es que sólo volteen a vernos cuando ya hay muertos”, expresó un habitante de Chilapa.
LA OTRA TRAGEDIA: SIN CAMINOS, SIN LUZ Y SIN GOBIERNO PRESENTE
Además de la tragedia humana, la situación revela un escenario de aislamiento e infraestructura colapsada. La zona carece de comunicación telefónica, el acceso es extremadamente limitado y los caminos no han sido rastreados desde hace años.
Vecinos denuncian que la administración municipal de San Agustín Loxicha, con nueve años en el poder, no ha construido obras básicas para conectar a sus comunidades. Mientras tanto, lanzan candidaturas, pero no garantizan accesos ni servicios.
MÁS COMUNIDADES AFECTADAS POR LAS LLUVIAS
El reporte de Protección Civil revela que Chilapa no es un caso aislado. Otras comunidades del mismo municipio también han registrado derrumbes, cortes de caminos y daños por deslaves, entre ellas:
- Cerro León
- San Francisco
- Magdalena
- Piedra Quelove
- Llano Maguey
- Cerro Canto
- Piedra Virgen
- Río Santa Cruz, entre otras
En la agencia municipal de San Andrés Lovene, perteneciente a San Juan Ozolotepec, un poste de luz cayó, dejando a la población sin servicio eléctrico. La CFE trabaja en la zona para restablecer la energía.
POBLADORES EXIGEN RESPUESTAS, NO PROMESAS
En medio del dolor, crece la indignación. Habitantes de la región se están organizando por su cuenta para asistir a las comunidades afectadas, ante la ausencia de una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades locales.
“Sabíamos que podía pasar. Las lluvias llegan cada año, pero el gobierno nunca lo hace”, sentenció otro vecino mientras ayudaba en las labores de limpieza.
La CEPCyGR exhortó a la población a mantenerse informada por canales oficiales y evitar la difusión de rumores, aunque, en comunidades como Chilapa, donde ni la señal telefónica ni el acceso terrestre están garantizados, las recomendaciones oficiales llegan siempre tarde.
¿QUIÉN RESPONDE CUANDO EL ESTADO NO LLEGA?
La muerte de estas tres personas no sólo refleja una tragedia natural, sino una tragedia estructural: la negligencia sistemática hacia comunidades rurales, donde la pobreza, la falta de servicios y la corrupción local han dejado a los habitantes a merced del clima.
Mientras los discursos oficiales prometen monitoreo y coordinación, la realidad es que Chilapa se quedó sola, y sus muertas son ahora un reclamo que exige justicia, presencia y memoria.







































