A través de la cuenta de Pinki Promise Tv en Tiktok, se viralizó una entrevista realizada al cantautor José Manuel Figueroa, quien habló sobre datos reveladores de su infancia y la relación que mantenía con su padre, Joan Sebastián. Estas experiencias marcaron profundamente al artista, por lo que aseguró que estas interacciones con su familiar le hicieron reflexionar en distintos aspectos de su vida.
José Manuel utilizó el tiempo de la entrevista para hablar sobre los regaños que le propinaba el cantante, los cuales eran particularmente diferentes a los de un padre tradicional. Durante las reprimendas, Joan utilizaba la poesía para hacerle entender los errores que había cometido, y su mensaje solía ser tan severo que llegaba a ser “cruel”.
“Me dio unos regaños tan hermosos, tan bellos. Regañaba con poesías. Nunca me pegó, mi papá nunca me pegó, pero regañaba tan bonito y tan fuerte y tan cruel, sí, cruel, aunque no lo creas, con esas poesías, que después de que te regañaba el regaño te queda rebotando entre el pensamiento y el corazón que realmente lo tomabas en serio”.
Asimismo, aseguró que estas reprensiones le dejaban claro los errores que cometía, así como las formas en las que podía mejorar sus situaciones personales. José Manuel reveló que él tenía una tendencia de mentirle a su progenitor, razón por la cual se metió en varios aprietos.

Las ‘pintas’ de José Manuel
Recordó como, durante su estadía en el pueblo de Juliantla, utilizaba la excusa de ir a sacar la ropa para realmente dirigirse a Taxco, Guerrero para acudir a fiestas y acompañar a “parranderos en la borrachera”, en donde aprovechaba la oportunidad para llevar su fiel guitarra y entonar algunas de sus canciones.
“Yo no entendía el peligro que era andar a esas horas de la noche, tres, cuatro de la mañana en Taxco, Guerrero con esa gente borracha, amigos que quiero mucho”.
Pese a que la localidad en la que ‘enfiestaba’ se encontraba a tan sólo 15 minutos de su hogar, posteriormente reflexionó que encontrarse en la carretera empedrada en altas horas de la noche representaba un peligro para él mismo. Sin embargo, durante la platica aceptó que las huidas que realizaba no eran producto de un simple deseo de beber alcohol, sino que lo que realmente anhelaba era encontrar a su público, puesto que aseguraba estar enamorado de su guitarra.









































