La secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, anunció que continúa la distribución nacional de las tarjetas del programa Pensión Mujeres Bienestar, uno de los principales compromisos sociales impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El proceso, iniciado el 10 de octubre, tiene como meta alcanzar a casi dos millones de beneficiarias inscritas, de las cuales ya se han entregado un millón 349 mil plásticos, según cifras oficiales. La entrega concluirá el 10 de noviembre, cuando se cubra la totalidad de los registros.
PRIMER DEPÓSITO LLEGARÁ A FINALES DE NOVIEMBRE
Montiel informó que el primer pago, correspondiente a 3 mil pesos, será depositado entre finales de noviembre y principios de diciembre.
“Las beneficiarias recibirán un mensaje de texto cuando se realice el primer depósito. Después, los pagos se harán conforme al calendario oficial del programa”, explicó la funcionaria durante la conferencia matutina en Palacio Nacional.
Este apoyo busca reconocer el trabajo no remunerado de millones de mujeres que sostienen hogares y comunidades sin acceso a la seguridad social, según el planteamiento del Gobierno federal.
PROCESO DE ENTREGA Y DOCUMENTACIÓN REQUERIDA
La Secretaría del Bienestar ha insistido en que las beneficiarias deben respetar la fecha, hora y lugar asignados para acudir al módulo correspondiente.
Para recoger la tarjeta, es indispensable presentar:
- Identificación oficial con fotografía (original y copia)
- Talón morado de registro recibido al momento de la inscripción
- Foto reciente, que será tomada por el personal del módulo
La tarjeta se entrega en un sobre cerrado, exclusivamente a la titular. Dentro del paquete se incluye un recibo con datos personales que deberá conservarse para futuros trámites.
TRANSPARENCIA Y DESAFÍOS ADMINISTRATIVOS
Aunque el programa avanza con rapidez, la logística ha enfrentado retrasos en algunas zonas rurales. Donde los módulos del Banco del Bienestar aún no cuentan con conectividad suficiente o personal capacitado.
Diversas organizaciones han pedido mayor claridad en los criterios de selección y mecanismos que garanticen que los apoyos lleguen efectivamente a las mujeres registradas, sin intermediarios ni condicionamientos políticos.
El Gobierno, por su parte, sostiene que la entrega directa y sin gestores es un elemento central de la política social actual, que busca reducir la desigualdad de género y fortalecer la independencia económica femenina.










































