La inflación anual de México volvió a acelerarse a inicios de noviembre, en un resultado que superó lo previsto por analistas y refuerza las preocupaciones del Banco de México (Banxico) sobre la persistencia de los aumentos de precios.
De acuerdo con cifras publicadas este lunes 24 de noviembre por el Instituto Nacional de Estadística, los precios al consumidor aumentaron 3.61% anual durante la primera quincena de noviembre. El dato excedió la estimación promedio de 3.54% esperada por especialistas consultados por Bloomberg, así como el 3.50% registrado al cierre de octubre.
SUBYACENTE SIGUE FUERA DEL RANGO OBJETIVO
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energéticos por su alta volatilidad, se mantuvo en 4.32%, el mismo nivel observado al final de octubre.
Pese a la desaceleración general de la economía, esta cifra continúa fuera del rango objetivo de Banxico, cuyo propósito es mantener la inflación en 3% ±1 punto porcentual.
DEBILIDAD ECONÓMICA NO HA CONTENIDO LOS PRECIOS
El repunte ocurre en un contexto donde la actividad económica muestra signos de enfriamiento. Al cierre del tercer trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) apenas avanzó 0.4% anual, su menor crecimiento desde 2020 para un periodo similar, afectado por la caída en la actividad industrial y la pérdida de impulso en los servicios.
Incluso, los datos oficiales indican que el PIB se contrajo en el tercer trimestre, situación que algunos miembros de la junta de Banxico consideran un factor que ha ayudado a moderar las presiones inflacionarias.
BANXICO VE POSIBLE NUEVO RECORTE, AUN CON PRESIONES
El banco central redujo la tasa de interés por undécima ocasión consecutiva el pasado 6 de noviembre, ubicándola en 7.25%, y ha dejado abierta la puerta a un nuevo recorte en diciembre.
Sin embargo, la consistencia del componente subyacente mantiene la cautela entre los integrantes del consejo.
Algunos miembros consideran que la inflación general podría converger a la meta hasta el tercer trimestre de 2025, pero advierten que la persistencia de precios rígidos limita la posibilidad de relajar la política monetaria de manera acelerada.
Con información de El Financiero








































