Con la llegada del periodo de Declaración Anual 2026, miles de pensionados del IMSS y del ISSSTE enfrentan incertidumbre sobre sus obligaciones fiscales, en medio de la creencia generalizada de que las pensiones están completamente exentas de impuestos.
Sin embargo, la legislación fiscal vigente establece escenarios específicos en los que los jubilados sí están obligados a presentar su declaración anual e incluso a pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR), dependiendo del monto que perciben y de si cuentan con ingresos adicionales.
CUÁNDO UN PENSIONADO DEBE DECLARAR
La obligación de rendir cuentas ante el fisco no es automática para todos los pensionados. Solo aplica cuando se actualizan ciertos supuestos previstos en la ley.
Deben presentar declaración anual quienes:
Reciben dos o más pensiones, aunque el total no supere los 400 mil pesos anuales.
Obtienen ingresos adicionales, como rentas, honorarios, actividades empresariales o inversiones.
Perciben ingresos del extranjero o de fuentes que no realizan retención de impuestos.
Obtienen ingresos por indemnizaciones u otros conceptos acumulables, distintos a la pensión principal.
En contraste, quienes reciben una sola pensión, ya sea del IMSS o del ISSSTE, y no cuentan con otras percepciones, no están obligados a presentar declaración.
EL LÍMITE DE EXENCIÓN: NO TODA PENSIÓN PAGA IMPUESTOS
La Ley del Impuesto sobre la Renta establece que los ingresos por jubilación o pensión están exentos hasta cierto monto. Para 2026, el tope equivale a 15 Unidades de Medida y Actualización (UMA) diarias, lo que representa aproximadamente 53 mil 493 pesos mensuales.
Los pensionados cuyos ingresos se mantienen por debajo de ese límite no deben pagar ISR. No obstante, quienes lo superan —ya sea por una pensión elevada o por la suma de otros ingresos— sí están obligados a declarar y cubrir el impuesto correspondiente.
RIESGO DE MULTAS POR INCUMPLIMIENTO
Especialistas advierten que no presentar la declaración cuando existe la obligación puede derivar en multas, recargos y requerimientos administrativos, además de complicaciones en ejercicios fiscales posteriores.
Aunque cumplir con la declaración no siempre implica un pago elevado, omitirla puede generar costos adicionales y problemas fiscales a futuro.
RECOMENDACIONES PARA EVITAR SORPRESAS
Para evitar sanciones, se recomienda a los pensionados:
Revisar sus constancias de percepciones.
Verificar si cuentan con ingresos adicionales.
Utilizar herramientas digitales como el simulador de la declaración anual y el visor de nómina, que permiten anticipar si existe obligación de declarar y estimar posibles pagos.
La correcta planeación fiscal permite a los jubilados proteger su ingreso y administrar mejor su pensión durante 2026.












































