Después de varias quincenas con una trayectoria descendente, la inflación anual en México volvió a acelerarse y alcanzó 3.26% durante la primera mitad de agosto, de acuerdo con los datos más recientes del Índice Nacional de Precios al Consumidor.
El repunte significa que, aunque el nivel general de inflación permanece por debajo del registrado en el mismo periodo de 2025, cuando llegó a 3.49%, los precios retomaron presión durante las primeras semanas del mes.
En términos quincenales, el INPC aumentó 0.10%, una variación que refleja movimientos diferenciados entre alimentos, mercancías, servicios y otros componentes de la economía.
LOS ALIMENTOS VUELVEN A PRESIONAR EL GASTO
Uno de los principales focos de presión estuvo en los productos agropecuarios, cuyos precios aumentaron 0.39% en la primera quincena de agosto.
El comportamiento se hizo evidente en algunos productos básicos que forman parte del consumo cotidiano de los hogares.
La cebolla registró el mayor incremento, con 19.03%, seguida del chile serrano, que aumentó 8.92%.
El huevo también presentó una variación considerable, al encarecerse 7.92%, mientras que otras frutas subieron 3.53%.
El tequila, aunque no forma parte de la canasta básica, también registró un incremento de 2.80%.
Estos aumentos muestran que la inflación general no necesariamente refleja de manera uniforme lo que ocurre con el gasto diario de las familias, pues determinados productos pueden registrar incrementos muy superiores al promedio nacional.
NO TODO SUBIÓ: ALGUNOS PRODUCTOS BAJARON
El comportamiento de los precios también tuvo un lado contrario. Durante la primera quincena de agosto, algunos productos y servicios registraron reducciones.
La mayor caída correspondió a la papa y otros tubérculos, cuyos precios disminuyeron 5.97%.
La calabacita bajó 5.82%, mientras que el transporte aéreo registró una reducción de 5.02%.
El jitomate disminuyó 4.86% y el aguacate presentó una baja de 3.66%.
También destacó el gas doméstico LP, cuyo precio descendió 2.05%, un movimiento que puede representar cierto alivio para los hogares que utilizan este combustible.
SERVICIOS Y MERCANCÍAS TAMBIÉN AUMENTARON
El índice de precios subyacente, que permite observar una parte importante de las presiones más persistentes sobre los precios, aumentó 0.08% a tasa quincenal.
Dentro de este componente, las mercancías registraron un incremento de 0.07%, mientras que los servicios avanzaron 0.09%.
Por otra parte, el índice no subyacente tuvo un aumento mayor, de 0.18%, impulsado principalmente por los productos agropecuarios.
Los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno presentaron un incremento mucho más moderado, de apenas 0.02%.
EL DATO NACIONAL NO CUENTA TODA LA HISTORIA
El regreso de la inflación al alza no significa que todos los productos estén aumentando de precio ni que el costo de vida haya subido en la misma proporción para todas las familias.
La inflación es un promedio de múltiples productos y servicios, por lo que el impacto real depende de los hábitos de consumo de cada hogar.
Para una familia que compra regularmente cebolla, chile, huevo y otros alimentos que registraron fuertes aumentos, el encarecimiento puede sentirse con mayor intensidad que el 3.26% de inflación anual reportado para el conjunto de la economía.
Por ello, el dato de la primera quincena de agosto representa una señal que deberá observarse durante las próximas mediciones: la inflación dejó de bajar y volvió a tomar impulso, mientras algunos alimentos esenciales registraron incrementos muy por encima del promedio.












































