La decisión del Gobierno de Estados Unidos de suspender temporalmente todas sus actividades oficiales en Michoacán por motivos de seguridad provocó un impacto inmediato en la industria aguacatera, al detener el proceso de certificación indispensable para exportar el producto al mercado estadounidense.
La medida entró en vigor este 5 de agosto, luego de que Washington mantuviera para Michoacán la alerta de viaje Nivel 4: “No viajar”, al considerar que existe una amenaza contra intereses estadounidenses en la entidad.
“Debido a una amenaza contra intereses estadounidenses, las actividades del gobierno de EE.UU. en el estado de Michoacán han sido suspendidas a partir del 5 de agosto”, informó el gobierno estadounidense.
La suspensión afecta directamente las labores del personal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), cuyos inspectores verifican el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios para la exportación del aguacate.
EXPORTADORES ADVIERTEN AFECTACIONES ECONÓMICAS
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) confirmó que la decisión estadounidense impacta de manera directa la operación de los empaques autorizados para exportar.
En un comunicado, explicó que la ausencia temporal de inspectores impide continuar con el procedimiento normal de certificación.
“Esta medida impacta directamente la operación de los oficiales regulatorios de USDA responsables de verificar el cumplimiento del Plan de Trabajo Operativo en los empaques autorizados para exportación”, señaló la organización.
Ante este escenario, integrantes del Consejo Directivo de la APEAM viajaron a la Ciudad de México para reunirse con autoridades federales y buscar alternativas que permitan reducir las afectaciones económicas para el sector.
SE SUSPENDEN LOS EMBARQUES HASTA NUEVO AVISO
Mientras se restablecen las actividades del personal estadounidense, únicamente podrá procesarse la fruta que ingresó a los empaques el pasado 4 de agosto y que ya había sido inspeccionada por un oficial regulador.
En contraste, el aguacate recibido posteriormente podrá almacenarse, pero no procesarse para exportación.
Además, la APEAM confirmó que no habrá autorización para embarcar fruta con destino al mercado estadounidense hasta nuevo aviso, situación que obliga a cada empresa empacadora a replantear sus operaciones y definir si mantiene o suspende los cortes de producción.
LA SEGURIDAD IMPACTA AL COMERCIO BILATERAL
La suspensión ocurre en un contexto de endurecimiento de la política de seguridad impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
Horas antes, el Departamento de Justicia estadounidense anunció nuevas acusaciones penales y recompensas millonarias contra presuntos líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización señalada por Washington como responsable del tráfico de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos.
Aunque las autoridades estadounidenses no establecieron una relación directa entre ambas decisiones, la suspensión de actividades en Michoacán refleja cómo las condiciones de seguridad comienzan a impactar de forma directa el intercambio comercial entre ambos países.
PRODUCTORES ENFRENTAN UN NUEVO ESCENARIO DE INCERTIDUMBRE
La interrupción del proceso de certificación representa un nuevo desafío para una de las cadenas agroexportadoras más importantes de México, cuyo principal destino comercial es Estados Unidos.
Especialistas advierten que, si la suspensión se prolonga, podrían registrarse pérdidas económicas para productores, empacadores, transportistas y trabajadores del sector. Además de afectar el suministro de aguacate mexicano en el mercado estadounidense.
El caso también pone de relieve cómo la inseguridad dejó de ser únicamente un problema de orden público para convertirse en un factor que condiciona inversiones, operaciones comerciales y la relación bilateral entre México y Estados Unidos.












































