Vendes un celular, ropa, una consola o cualquier otro artículo por internet. De pronto, el supuesto comprador te escribe:
“Te deposité de más por error, ¿me regresas la diferencia?”
La petición puede parecer un simple error de quien realizó la transferencia, pero también puede formar parte de un fraude conocido como “te deposité de más”, una modalidad dirigida principalmente contra personas que venden productos usados o realizan operaciones mediante plataformas digitales.
La estrategia busca generar confianza y, sobre todo, prisa: hacer que la víctima entregue dinero antes de comprobar si realmente recibió el supuesto depósito.
EL COMPROBANTE PUEDE SER FALSO
Una de las principales herramientas utilizadas en este engaño es un supuesto comprobante de transferencia.
El comprador puede enviar una captura de pantalla por WhatsApp, correo electrónico u otra plataforma para demostrar que realizó un pago superior al precio acordado. El problema es que esa imagen no demuestra que el dinero haya llegado a la cuenta.
Los comprobantes pueden ser manipulados y, de acuerdo con el material consultado, incluso existen herramientas de inteligencia artificial capaces de facilitar la creación de imágenes falsas.
Por eso, la captura enviada por el comprador nunca debe sustituir la comprobación directa en la aplicación bancaria.
CUATRO SEÑALES QUE DELATAN EL ENGAÑO
El fraude suele desarrollarse mediante una serie de pasos que pueden parecer inofensivos por separado, pero que juntos representan una importante señal de alerta.
- El comprador acepta inmediatamente.
No pregunta demasiado, no negocia el precio y muestra interés inmediato por concretar la operación.
- Asegura que pagó de más.
Después informa que supuestamente realizó una transferencia por una cantidad superior a la acordada y solicita que le regresen la diferencia.
- Envía una captura como prueba.
El supuesto comprador presenta un comprobante para convencer al vendedor de que el dinero ya está en camino o fue depositado.
- Comienza la presión.
Puede pedir que la devolución se haga de inmediato con argumentos como que necesita recuperar el dinero con urgencia. Esa presión busca impedir que la víctima revise cuidadosamente sus movimientos bancarios.
EL DINERO DEBE APARECER EN TU CUENTA
La regla fundamental es sencilla: si el depósito no aparece en la cuenta bancaria, no hay pago confirmado.
No importa que el comprador envíe capturas, mensajes, folios o comprobantes aparentemente legítimos. La única referencia válida para confirmar que el dinero llegó es revisar directamente el saldo y los movimientos desde la aplicación o plataforma bancaria.
También se recomienda no entregar el producto hasta comprobar que la operación efectivamente se realizó.
¿QUÉ HACER SI REALMENTE DEPOSITARON DE MÁS?
Si el dinero sí aparece en la cuenta, antes de devolver cualquier cantidad conviene revisar cuidadosamente la operación.
Es necesario comprobar el monto, la fecha y la hora de la transferencia, además de confirmar que el movimiento corresponde efectivamente con la operación realizada.
El material consultado recomienda no devolver dinero únicamente porque el comprador presentó un comprobante y mantener la calma si existe presión para realizar la devolución inmediatamente.
SI YA CAÍSTE, ACTÚA RÁPIDO
Si una persona ya realizó una devolución basándose en un comprobante falso, es importante conservar las conversaciones, capturas de pantalla, comprobantes y cualquier dato relacionado con el supuesto comprador.
La información disponible recomienda reportar el caso ante la Condusef o la Policía Cibernética, además de conservar las evidencias que puedan ayudar a documentar el engaño.
El principal riesgo de esta modalidad no está solamente en perder el producto que se pretendía vender, sino en entregar dinero propio creyendo que se está corrigiendo un supuesto error del comprador.
La recomendación central es no dejarse llevar por la urgencia: primero verifica el dinero en tu propia cuenta; después entrega el producto o realiza cualquier devolución.









































