Con la consigna “Salvemos Punta Colorada”, cientos de ciudadanas y ciudadanos de Puerto Escondido han levantado la voz para exigir a las autoridades municipales, estatales y federales, frenar el ecocidio en Punta Colorada.
Denunciaron que a pesar de que existe una suspensión definitiva por parte de un juez federal para la protección del área natural, desde hace más de una semana el gobierno de Oaxaca inició con la construcción de un Cuartel de la Policía Estatal.
Con el uso de maquinaria pesada y sin contar con los permisos necesarios, la empresa contratada por el gobierno estatal derribó miles de árboles nativos y manglares, dejando un daño irreversible al medio ambiente.
Según datos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en una inspección realizada en el lugar, se pudo constatar que la maquinaria pesada arrasó con una gran parte de selva baja caducifolia en una superficie de 22 mil 797 metros cuadrados.
Por lo cual, tras la manifestación que realizaron ambientalistas, ciudadanas y ciudadanos de la sociedad civil en Puerto Escondido, personal de la Procuraduría clausuró los trabajos, ya que además, los encargados de la obra no contaban con documentos sobre el Manejo de Impacto Ambiental (MIA) que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recurso Naturales (Semarnat).
“Tenemos que defender y rescatar Punta Colorada porque es el último pulmón que tiene Puerto Escondido, los gobiernos municipal, estatal y federal deben acatar que existe una suspensión definitiva para la realización de proyectos de construcción en esta zona”, señaló Humberto Olivera, quien promueve el cuidado del medio ambiente en la zona.
Las y los ciudadanos expusieron que su lucha será de manera pacífica, ya que tiene como propósito preservar, defender y rescatar la fauna y flora nativa de la costa oaxaqueña.










































