En un sorprendente giro en el entendimiento de la conducta de las ranas, un estudio reciente ha desvelado que algunas ranas hembra fingen estar muertas para esquivar el apareamiento. Este comportamiento es especialmente predominante en las ranas hembras más pequeñas, según el estudio publicado en la revista Royal Society Open Science.
A pesar de las creencias anteriores de que las ranas hembra eran pasivas frente a la “coacción del macho”, este estudio ofrece una perspectiva diferente. Carolin Dittrich, del Museo de Historia Natural de Berlín y autora principal del estudio, destaca: “Las hembras no son tan pasivas como se pensaba anteriormente.”
En el experimento, los investigadores colocaron a una rana macho en un recinto con dos hembras de distintos tamaños y grabaron sus interacciones. Observaron que el 83% de las 54 hembras estudiadas mostraron inmovilidad tónica (fingiendo muerte) como mecanismo de defensa ante el acoso del macho. Las ranas hembra también emitieron sonidos de liberación y cambiaron su postura corporal. Las hembras más pequeñas, posiblemente las más jóvenes, eran más propensas a usar estas tres tácticas combinadas.
Los investigadores creen que esta “estrategia de hacerse el muerto” podría ser una respuesta al estrés, especialmente en hembras más jóvenes con menor experiencia en apareamiento. Además, aunque estas tácticas resultaron efectivas para algunas hembras, permitiéndoles escapar de los machos, los expertos admiten que podrían tener otros propósitos. Las rotaciones del cuerpo, por ejemplo, podrían ser una forma de las hembras de evaluar la resistencia del macho.
A pesar de las revelaciones, el estudio tiene ciertas limitaciones, como la necesidad de una muestra más amplia y el hecho de que solo se presentó un macho a cada par de hembras. No obstante, Dittrich afirma que estos hallazgos aportan una nueva perspectiva sobre las ranas, una especie que creíamos conocer bien, pero que aún guarda misterios en su comportamiento.







































