“Los restos de asentamientos ocultos bajo las marismas se localizan primero y se cartografían en una amplia zona utilizando diversos métodos geofísicos como la gradiometría magnética, la inducción electromagnética y la sísmica”, explica Dennis Wilken, geofísico de la Universidad de Kiel, sobre la investigación en un comunicado de prensa.
Los nuevos hallazgos incluyen un puerto, los cimientos de una gran iglesia y sistemas de drenaje. Esto nos proporciona una visión muy importante de la vida de los habitantes de Frisia del Norte.
“El hallazgo se une así a las filas de las grandes iglesias del norte de Frisia”, dijo en un comunicado el doctor Bente Sven Majchczack, arqueólogo del Grupo de Excelencia ROOTS de la Universidad de Kiel en el Reino Unido.
En estos momentos, los investigadores trabajan a contrarreloj, pues las condiciones ambientales corroen los restos de la ciudad.
“Los restos de asentamientos medievales ya están muy erosionados y a menudo sólo se detectan como huellas negativas”, explica Hanna Hadler, que trabaja en el Instituto de Geografía de la Universidad de Maguncia.










































