Investigadores han realizado un descubrimiento asombroso al encontrar los fósiles de organismos microscópicos que podrían haber sido los primeros depredadores de la Tierra. Estos fósiles, encontrados en rocas con una antigüedad de al menos 1600 millones de años, representan un mundo perdido que podría cambiar nuestra comprensión de nuestros primeros antepasados.
Un equipo internacional de científicos, conformado por investigadores australianos, franceses y alemanes, ha descubierto en rocas del periodo Proterozoico una gran cantidad de protosteroides, unos compuestos primordiales que hasta ahora habían pasado desapercibidos como fósiles testigos de la vida primigenia.
These organisms could have been the first predators on Earth. 🦠Researchers from @anuearthscience have just published their discovery of the Protosterol Biota in Nature. Read more: https://t.co/FSLmkL1BDs
— Science at ANU (@scienceANU) June 8, 2023
Estos biomarcadores apuntan a la existencia de una variedad de organismos desconocidos que dominaron la vida compleja en la Tierra hace más de mil millones de años, mucho antes de la aparición de cualquier animal o planta. Estas criaturas microscópicas, conocidas como “la biota del protosterol”, habrían sido más complejas y posiblemente más grandes que las bacterias, lo que sugiere que podrían haber sido los primeros depredadores de la Tierra.
La estructura celular y el metabolismo de esta biota del protosterol eran diferentes de la vida eucariota compleja que conocemos en la actualidad. Se cree que estos organismos se adaptaron a un mundo con una atmósfera con mucho menos oxígeno que el presente, según investigadores del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ).
Aunque aún no se sabe con certeza cuándo se extinguieron estos antiguos seres, se sugiere que su desaparición pudo haber ocurrido durante el Periodo Tónico, cuando comenzaron a florecer organismos nucleados más avanzados, como los hongos y las algas. Este evento de extinción permitió el surgimiento de los eucariotas modernos.
El descubrimiento se realizó mediante el análisis de moléculas de grasa fósiles conocidas como protosteroides, encontradas en rocas sedimentarias con una antigüedad de 1600 millones de años, en el fondo del océano cerca de Australia. Estas moléculas revelaron la existencia de criaturas complejas primitivas que evolucionaron antes del ancestro común conocido como LECA.
Este hallazgo ha desafiado las expectativas científicas, ya que se creía que este tipo de moléculas primordiales no podían sobrevivir en el registro geológico durante tanto tiempo. Sin embargo, la persistencia de los restos de protosteroides en la roca durante más de mil millones de años demuestra lo contrario y respalda las predicciones realizadas por el Premio Nobel de Medicina Konrad Bloch en 1994.
Este emocionante descubrimiento proporciona una visión fascinante de un mundo perdido y nos acerca más a comprender nuestros orígenes y la complejidad de la vida en la Tierra hace millones de años. Los fósiles de estos antiguos depredadores nos muestran la historia evolutiva de nuestro linaje y el papel fundamental que desempeñaron en la formación de los ecosistemas de la Tierra.










































