La medición ha traído una sorpresa, pues muestra que la materia no está distribuida exactamente como la comunidad científica pensaba. La distribución de la materia es menos grumosa y mucho más uniforme de lo que piensa, lo que podría hacer que cambien los modelos cosmológicos de la actualidad.
De acuerdo a especialistas un 75% de la materia del universo es invisible para los métodos de detección actuales. ¿Cómo pudo ser elaborado el mapa, entonces?
La materia oscura fue detectada indirectamente, porque crea campos gravitatorios más intensos de los que debería haber en función de la cantidad de materia normal. Y, además, deforman la luz gracias al efecto de la lente gravitacional: el campo gravitatorio a su alrededor se vuelve lo suficientemente fuerte como para influir en la curvatura del propio espacio-tiempo, lo que resulta en una luz deformada que algunos de nuestros observatorios pueden captar.
Para cartografiar la materia en el universo, los investigadores compararon los datos sobre lentes gravitacionales recogidos por dos sondeos diferentes: el Dark Energy Survey, que recoge datos en longitudes de onda cercanas al ultravioleta, el visible y el infrarrojo cercano; y el Telescopio del Polo Sur, que recoge datos sobre el fondo cósmico de microondas, los débiles rastros de radiación que quedan del Big Bang.
Aunque las conclusiones aún no son seguras y será necesario añadir más datos para perfeccionar el mapa, lo que sí es seguro, es que los resultados ayudarán a otros científicos a seguir investigando los misterios del universo.












































