Un grupo de científicos de la Universidad de Utrecht en los Países Bajos ha hecho un descubrimiento asombroso que arroja luz sobre el pasado geológico de nuestro planeta. Han logrado resolver un antiguo enigma al redescubrir el continente perdido de Argolandia, que desapareció hace aproximadamente 155 millones de años en la era Jurásica. Este continente, que una vez estuvo unido a Australia Occidental, se había convertido en un misterio geológico, pero finalmente ha sido rastreado hasta su ubicación actual bajo las islas del sudeste asiático.
Press release!
For decades we have known that a continent broke off western Australia, #Argoland. We now show how Argoland was an ‘#Argopelago‘ of microcontinental fragments, like Zealandia or Greater Adria, whose remains underlie Myanmar and Indonesia!https://t.co/rgi7vAgtj2 pic.twitter.com/JDbtFGgZC5
— Douwe van Hinsbergen (@vanHinsbergen) October 23, 2023
La existencia de Argolandia fue revelada gracias a la cuenca oculta que dejó en el fondo marino, conocida como la llanura abisal de Argo. Este continente desaparecido se desplazó hacia el noroeste antes de dividirse en fragmentos que ahora se encuentran enterrados bajo partes de naciones del sudoeste asiático, incluyendo Indonesia y Myanmar.
Según los geólogos Eldert Advokaat y Douwe van Hinsbergen, quienes llevaron a cabo esta investigación, la corteza de Argolandia comenzó a fragmentarse hace unos 300 millones de años, creando lo que ellos denominaron un “Argopelago” de islas más pequeñas. En ese momento, regiones como la Antártida, Sudamérica, África, Australia y la India formaban parte de un supercontinente conocido como Gondwana. Los investigadores han identificado bloques y megaunidades derivados de Gondwana en diversas regiones del sudeste asiático que podrían representar partes de Argolandia.
Este hallazgo también encaja perfectamente entre los sistemas geológicos vecinos del Himalaya y Filipinas, lo que respalda aún más la existencia pasada de Argolandia. Además, los científicos descubrieron que la desintegración de Argolandia se aceleró hace aproximadamente 215 millones de años, lo que explica por qué el continente se fragmentó en numerosos pedazos y por qué su detección ha sido un desafío hasta ahora.
A diferencia de otros continentes perdidos, como la Gran Adria, que dejaron rastros de estratos rocosos plegados al quedar parcialmente sumergidos bajo el nivel del mar, Argolandia no mostró estas características geológicas. Los científicos trabajaron durante siete años para reconstruir la historia de Argolandia, ensamblando lo que describieron como “islas de información”.
Aunque la tarea fue ardua, estas reconstrucciones son cruciales para comprender diversos procesos geológicos, como la evolución de la biodiversidad y el clima, la búsqueda de materias primas y la formación de montañas. Además, ayudan a arrojar luz sobre las fuerzas motrices de la tectónica de placas, un fenómeno estrechamente relacionado. Argolandia se suma a la lista de continentes “perdidos” que han sido descubiertos en los últimos tiempos, como Zealandia y Balcanatolia, demostrando que la historia de nuestro planeta aún tiene secretos por desvelar.











































