El Museo Tamayo extendió el periodo de exhibición de dos de sus propuestas actuales: Tamayo Horizontes, dedicada al pintor oaxaqueño Rufino Tamayo, que podrá visitarse hasta el 27 de septiembre, y Con todo y mi tristeza, instalación de la artista peruana Fátima Rodrigo, cuya permanencia se prolongará hasta el 4 de octubre.
La primera muestra reúne una selección de obras de la colección permanente del Museo Tamayo y de colecciones particulares, bajo la curaduría de Juan Carlos Pereda, para mostrar distintas etapas y búsquedas de Rufino Tamayo durante su madurez artística.
La exposición permite acercarse a la manera en que el artista oaxaqueño renovó géneros como el retrato, el desnudo femenino, el paisaje, la naturaleza muerta y los personajes de ficción, al tiempo que incorporó referencias de las culturas prehispánicas y del arte popular.
Organizada en el marco del 45 aniversario del Museo Tamayo, Tamayo Horizontes reúne piezas que reflejan los distintos caminos estéticos explorados por el artista a lo largo de su trayectoria.
Entre las obras que integran la exposición se encuentran El rockanrolero (1989), inspirada en la figura de Michael Jackson; Bañista quitándose los lentes (1989); Sandías (1968), ejemplo de su exploración del color y la textura, y Hombre en rojo (1970), una pieza monumental relacionada con el interés de Tamayo por la tecnología, la robótica y la exploración espacial.
En paralelo, Con todo y mi tristeza, de Fátima Rodrigo, propone una mirada crítica a los imaginarios de modernidad construidos desde la industria del entretenimiento latinoamericano. La instalación toma como punto de partida las escenografías de programas musicales y concursos televisivos para crear un escenario compuesto por elementos adaptados de antiguos sets.
Con curaduría de Ixel Rion, la obra surge de una investigación realizada por la artista en archivos públicos y privados. La propuesta forma parte del programa de intervenciones de sitio específico del patio central del Museo Tamayo y puede recorrerse de manera gratuita.
La instalación requiere la participación del público, que puede activar distintos elementos mediante cambios de perspectiva y estímulos sonoros. A través de esta experiencia, Rodrigo explora las representaciones del modernismo y las estructuras de poder presentes en los espectáculos musicales latinoamericanos.
La artista también plantea cómo la industria del entretenimiento de la región incorporó y transformó lenguajes provenientes de las vanguardias europeas del siglo XX, vinculándolos con aspiraciones de modernidad y movilidad social.
Ambas exposiciones permanecerán abiertas durante los nuevos periodos anunciados. El Museo Tamayo se encuentra en avenida Paseo de la Reforma 51, Polanco, Bosque de Chapultepec, Primera Sección, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, y puede visitarse de 10:00 a 18:00 horas.








































