El Congreso del Estado aprobó un Proyecto de Acuerdo, el cual exhorta al Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR) a iniciar de oficio una queja en contra de productores industriales y comercializadores de Asia y Europa, por la apropiación indebida del diseño de los corazones exvoto de hojalata que forman parte del patrimonio cultural material e inmaterial de diversos pueblos y comunidades indígenas.
La Comisión permanente advierte que el uso y reproducción de estos diseños tradicionales sin autorización ni reconocimiento constituye una forma de despojo cultural, que vulnera los derechos colectivos, la memoria histórica y la identidad de los pueblos originarios.
De acuerdo con el artículo Exvotos mexicanos: Análisis iconográfico e importancia de su preservación en la memoria cultural de la UNAM, la palabra “exvoto” se refiere a algo que se promete realizar al cumplirse o recibirse un favor y son ofrendados a una deidad. La tradición de los exvotos pintados llegó a México en el siglo XVI, con el arribo de los españoles. Durante el siglo XVIII, solamente las personas acaudaladas podían pagar este tipo de pinturas, pero en el siglo XIX, con la Independencia de México y la desaparición de los gremios de pintores, el exvoto se convirtió en un arte libre.
Durante la exposición de motivos del Punto de Acuerdo se destacó que la protección de las expresiones artesanales no solo es una obligación legal del Estado, sino también un compromiso ético con las comunidades que han preservado estos saberes a lo largo del tiempo, frente a prácticas de explotación comercial que se reproducen en mercados internacionales.
Por ello, el exhorto aprobado hace un llamado al INDAUTOR para que ejerza las facultades que el marco jurídico le confiere, a fin de investigar y, en su caso, iniciar las acciones legales correspondientes.
Los ex votos, indica la UNAM, han ayudado a los historiadores a tener un acercamiento más humano y real con el contexto de la época; reflejan las preocupaciones de un tiempo narrado a través de imágenes. Los exvotos han cambiado a lo largo del tiempo y actualmente se elaboran con variantes más seculares.
Los exvotos forman parte de la memoria cultural y son objetos de arte popular valorados por su sentido espiritual y religioso, pero también como piezas culturales e históricas que dan cuenta de la organización, situación y creencias de una sociedad.







































