Las leyendas en torno a ambos los vinculan con la historia del templo de San Matías Jalatlaco, por lo que se cree que tienen más de 350 años de edad. También los relacionan con la desaparición del templo de Tepeaca y la integración de este al de Jalatlaco, lo cual hace que sus edades se estimen en 250 años.
Son los coquitos de la iglesia de Jalatlaco, dos árboles notables de la ciudad de Oaxaca que sobreviven en medio de las afectaciones por las plagas de muérdago y bromelia, como han señalado activistas.
Ambos coquitos (Pseudobombax ellipticum) se encuentran en el atrio del templo del mismo barrio y son parte de los 7 árboles con la categoría de notables declarados para la capital oaxaqueña. Aunque de esos sobreviven seis: el Ahuehuete y el Higo ubicados en la Antigua Estación del Ferrocarril; los Coquitos (2) de la Iglesia de Jalatlaco; el Higo de la Capilla de Belén y el Higo de la Calle de Libres.
Pese a contar con la declaratoria que obliga a su protección, ninguno de los árboles notables de la capital ha estado libres del deterioro y abandono.

En marzo del 2025, el Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO) denunció públicamente que los coquitos estaban infestados por la plaga del muérdago y la bromelia. Tras la denuncia, la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad acudió para atenderlos. A la fecha aún se observan parte de estas plantas en la menos uno de los árboles.
“Nuestras Raíces. Catálogo de Árboles Notables y Emblemáticos de Oaxaca” (2019) señala que ambos ejemplares tienen una edad de poco más de 50 años. Uno que los coquitos tiene una altura de 17.3 metros, un diámetro de copa: 27.6 metros y diámetro de tronco: 1.05 metros. En tanto, el segundo tiene una altura de 11.7 metros; diámetro de copa de 18.5 metros y diámetro de tronco de 0.89 metros.
Recientemente, el gobierno estatal, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, instaló junto con el ayuntamiento capitalino el Comité Técnico de Atención a los Árboles Urbanos y Notables de Oaxaca de Juárez, a fin de coordinar acciones para la preservación de estos y los demás árboles notables de la ciudad.
En el organismo también participan especialistas de la academia e integrantes de la sociedad civil.











































