Sin escrituras que respalden su propiedad y brinden protección antes fraudes, despojos y otros problemas, así se encuentra una de cada 10 viviendas de la zona metropolitana de Oaxaca (ZMO), que conforman 27 municipios del estado y en la que habitan 736,558 personas de las poco más de 4 millones que tiene el estado de Oaxaca.
La falta de certeza jurídica afecta así a poco más de 20 mil viviendas, de las 200, 761 que se estiman para esta zona de la entidad (INEGI, 2020).
De acuerdo con el Programa de Ordenamiento de la Zona Metropolitana de Oaxaca (POZMO), el 82.80 por ciento de las viviendas de la zona cuentan con escrituras a nombre del dueño, el 6.07 por ciento se encuentran a nombre de un tercero y el 10.03 por ciento de las viviendas no cuentan con escrituras.
Sin agua y con vulnerabilidad
El documento elaborado con recursos federales, a través del Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit, 2024), también muestra que respecto a las vulnerabilidades más notables en el ámbito de infraestructura y calidad de las viviendas, “éstas tienen que ver con los materiales de techos y muros deficientes, as como la falta de agua entubada dentro del entorno de la casa”.
Entre los municipios que resaltan por esta situación el POZMO refiere que son: Villa de Zaachila, San Pedro Ixtlahuaca, San Agustín Yatareni y San Andrés Ixtlahuaca.
Vivienda habitadas y deshabitadas
De acuerdo con el programa de ordenamiento, “el 78.4 por ciento de las viviendas particulares de la zona metropolitana son habitadas, mientras que 14.8 por ciento son deshabitadas, porcentaje que se ve reflejado dentro del 22 por ciento que aumentó en el país en la última década y el 6.8 por ciento de uso temporal”.
El programa detalla que en la última década se observó un crecimiento anual de la cantidad de viviendas deshabitadas en los municipios del 2.7 por ciento, con 28,823 viviendas desocupadas en el año 2005; 27,636 en el año 2010; y 37,940 en el año 2020.
Viviendas construidas
Por otra parte, señala que para el año 2020 había 132,194 viviendas particulares habitadas propias, de las cuales la mitad se mandaron a construir, el 20 por ciento fueron autoconstruidas, otro 20 por ciento de las viviendas se compraron. En tanto, el 10 por ciento fue adquirida por herencia y un porcentaje mínimo por donación del gobierno. “Esto refleja la importancia de promover programas especiales para el apoyo a la autoconstrucción, que permitan apoyar tanto financieramente como técnicamente a los hogares. Eso permitirá asegurar la calidad suficiente de las viviendas construidas y el uso de materiales adecuados”, explica el programa.








































