El delito de extorsión y cobro de piso continúa en aumento en Juchitán, donde la violencia se ha convertido en un mecanismo recurrente de intimidación contra comerciantes. Este miércoles, sujetos armados dispararon contra una tortillería ubicada en la colonia Gustavo Pineda de la Cruz, como una presunta advertencia para exigir el pago ilegal.
El ataque ocurrió sobre la calle José Yola, esquina con Ramón Esteban, donde los agresores accionaron sus armas y posteriormente se dieron a la fuga, sin que se reportaran personas detenidas.
NEGATIVA A DENUNCIAR POR MIEDO
De acuerdo con versiones preliminares, los propietarios del establecimiento se negaron a rendir su declaración ante las autoridades, presuntamente por temor a represalias. Esta situación se ha vuelto común entre víctimas de extorsión, quienes optan por el silencio ante la falta de garantías de seguridad.
Vecinos señalaron que el ataque generó pánico entre familias de la zona, ya que ocurrió en un área habitacional con alta afluencia de personas.
AMENAZAS ANÓNIMAS Y MENSAJES DE MUERTE
Comerciantes de Juchitán han denunciado que los grupos criminales operan desde el anonimato, dejando mensajes firmados con las siglas de “El Viejón”, tanto de manera física como a través de aplicaciones de mensajería instantánea, donde exigen pagos periódicos bajo amenaza de muerte.
El llamado “pago de piso” se ha convertido en un mecanismo de control territorial, afectando principalmente a pequeños negocios que no cuentan con recursos para enfrentar estas exigencias.
COMERCIOS CIERRAN ANTE LA VIOLENCIA
La violencia derivada de la extorsión ha provocado que numerosos negocios bajen sus cortinas, ante el riesgo de convertirse en blanco de ataques armados. La situación ha generado un impacto directo en la economía local y en la vida cotidiana de los habitantes.
Pese a la presencia de corporaciones de seguridad, la violencia persiste, lo que mantiene a la población en un estado constante de incertidumbre y temor.







































