En un reportaje publicado este domingo por el diario español El País se señala que “aunque contiene evidencias de posibles fallas técnicas en locomotoras, vagones —fabricados originalmente hace 30 y 40 años— y en las vías, la orden señala únicamente el factor humano como responsable del siniestro, el primer gran accidente de la nueva era de los trenes de pasajeros de México”, respecto a descarrilamiento del tren interoceánico en la zona de Chivela, Oaxaca.
De hecho, en la investigación difundida el maquinista y el conductor han sido acusados por el accidente del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó 14 muertos y un centenar de heridos, pero no fueron los únicos que trabajaban sin la licencia ferroviaria vigente.
Según la investigación de la FGR, Ferrocarril del Istmo consentía que operadores y garroteros laboraran con permisos federales vencidos. No obstante, ningún responsable de la empresa ha sido imputado.
Juan Carlos Ojeda, garrotero del tren, admitió el 12 de enero ante la FGR que la empresa le permitió seguir trabajando, pese a que su licencia estaba vencida. A diferencia de los acusados, las funciones de Ojeda eran ajenas a la tripulación.
“Debo contar con licencia federal ferroviaria, con la cual puedo operar trenes de carga y pasajeros, por lo que cuento con dicha licencia expedida por la SCT, con vigencia de dos años a partir de 1 de diciembre de 2021 al 1 de diciembre de 2023, por lo cual en este acto presento copia simple del mismo”, detalló.
¿EXCESO DE VELOCIDAD?
Los señalamientos respecto al exceso de velocidad se respaldan en la investigación con testimonios como el que “abordé a las 09.05 el tren en Ciudad Ixtepec, Oaxaca, con destino a Coatzacoalcos, Veracruz. Ya en el vagón 1, durante el viaje sentí que el tren llevaba una velocidad normal y constante, ya que no desaceleraba en las curvas. Posteriormente, escucho que personal del tren decía por radio que el maquinista le bajara a la velocidad, y 10 o 15 minutos antes del impacto volví a escuchar el comentario por el radio que portaba un trabajador”, dice la declaración de una afectada, recogida el 29 de diciembre.
LICENCIA VENCIDA
“El día 2 de enero de 2026 realicé el trámite de renovación de mi licencia, por lo que se encuentra en proceso de expedición; sin embargo, quiero aclarar que seguí operando con la licencia vencida porque la empresa Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec S.A. de C.V., no me había suspendido para realizar mis funciones, pues son ellos los que nos mandan a realizar la renovación, dado que la licencia se va renovando cada dos años”.
Trabajador de esta ruta desde hace siete años, el empleado dijo no tener los conocimientos para saber si previamente el tren presentaba alguna falla o irregularidad. Tampoco notó nada extraordinario en su velocidad, la cual consideró que era “normal” el día del accidente.






































